lunes, 8 de junio de 2009

Historias fictisias

La Carta

Querido Mauricio: ¿Cómo te va tanto tiempo?, che hacia un montón que no te escribía, tengo ganas de verte, ¡cuanto hace!, te extraño, me hiciste mucha falta, me gustaría que me respondas, que me cuentes que onda con vos, que pasa, si te casaste, cuantos hijos tenés, si tenés. Ahora estoy pensando, te acordás cuando le tiramos unos huevazos, jajajjajaajjajaja, yo me acuerdo y me muero de la risa que después salió y nos corrió como tres cuadras en calzoncillos, eso estuvo bárbaro. Yo tuve tres hijos: Martín, David y Micaela, son una bendición para Mi, porque todavía me desvivo por ellos. También me viene a mi memoria cuando le prendimos fuego, sin querer, la casita del árbol de los mellis, que nos esperaban en la esquina de tu casa, nos peleamos, yo termine con un ojo negro y vos con la nariz sangrando, Pero a ellos no los habrá conocido ni la madre, jajá, eso fue bárbaro. Me encantaría vivir esos momentos de nuevo, estar juntos en aventuras de nuevo, pero yo, con 62 años no puedo ni correr a una tortuga, aparte, hace tres meses que fui viudo, si, Azucena falleció, y todavía no lo pude superar. Te necesito, necesito un abrazo tuyo, lastima que estas viviendo en Madrid, y yo acá en nuestra Argentina querida. Me despido de vos, espero tu respuesta, te extraño mucho, nos veremos algún día, si el destino así lo desea. Ah, antes que me olvide, ¿te puedo pedir un favor? Anotate mi tel (xxx-xxxx-xxxx), llamame. ¿Si?, no vemos, chau. Matias
Autor: Mati®

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