“El juego de Ender” debería haber sido traducida como “El juego de Final”, y que ‘Final’ sea el apodo de Ender, o Finalizador, así se podría transmitir toda la idea del título que hace referencia a eso. Pero como dejaron el nombre de Ender, en inglés, pues, ése tendrá que ser el utilizado. Todavía dicen que “Ender’s Game” es la mejor novela de Orson Scott Card, y ya han transcurrido dos décadas desde su publicación. La novela, indidubable, es muy buena, creativa, amena, con sentimiento, “El juego” de Orson nos presenta un escritor en plena forma, y que tiene mucho que decir.
En un futuro cercano, la Tierra ha sido atacada por lo que, descubrimos, eran las vanguardias exploradoras de un vasto imperio insectoide. Para enfrentarse a esa amenaza, la Tierra ha decidido crear un sistema mundial educativo, diseñado para encontrar a los mejores líderes militares del planeta, los más prometedores son enviados a una escuela especial en orbita. La historia de Andrew Wigging, apodado Ender, Finalizador, será la del elegido, aquel que posee el talento militar supremo, un Napoleón entrenado, educado, y empujado a ser el comandante terrestre en contra de los insectoides. El problema es que el tiempo se acaba, ¿estarán listos a tiempo?
“El juego” se puede leer como la aventura educativa de un niño genial, presionado para dar sólo los mejores resultados. Orson tiene el talento suficiente para incluir una exploración de la crueldad, del poder, de la responsabilidad y de la agresión. Página a página, vemos cómo Ender debe conquistar sus temores e inseguridades, a la vez que enfrenta su condición. A través de sus hermanos, Valentine y Peter, vemos el desarrollo de líderes civiles, con secretos y naturalezas particulares. El resultado final, también, será una sorpresa, no del todo satisfactoria, pero mucho más interesante de lo que la satisfacción podía ofrecer. ¿Cómo debe ser el líder?, ¿cruel?, ¿cuáles son sus consecuencias?, ¿bondadoso?, ¿cuáles son sus consecuencias? “El juego” demuestra que la ciencia ficción permite explorar cualquier tema humano de manera entretenida y creativa, mientras la novela realista se ve limitada por ese frágil velo que es la ‘realidad convencional’.
En un futuro cercano, la Tierra ha sido atacada por lo que, descubrimos, eran las vanguardias exploradoras de un vasto imperio insectoide. Para enfrentarse a esa amenaza, la Tierra ha decidido crear un sistema mundial educativo, diseñado para encontrar a los mejores líderes militares del planeta, los más prometedores son enviados a una escuela especial en orbita. La historia de Andrew Wigging, apodado Ender, Finalizador, será la del elegido, aquel que posee el talento militar supremo, un Napoleón entrenado, educado, y empujado a ser el comandante terrestre en contra de los insectoides. El problema es que el tiempo se acaba, ¿estarán listos a tiempo?
“El juego” se puede leer como la aventura educativa de un niño genial, presionado para dar sólo los mejores resultados. Orson tiene el talento suficiente para incluir una exploración de la crueldad, del poder, de la responsabilidad y de la agresión. Página a página, vemos cómo Ender debe conquistar sus temores e inseguridades, a la vez que enfrenta su condición. A través de sus hermanos, Valentine y Peter, vemos el desarrollo de líderes civiles, con secretos y naturalezas particulares. El resultado final, también, será una sorpresa, no del todo satisfactoria, pero mucho más interesante de lo que la satisfacción podía ofrecer. ¿Cómo debe ser el líder?, ¿cruel?, ¿cuáles son sus consecuencias?, ¿bondadoso?, ¿cuáles son sus consecuencias? “El juego” demuestra que la ciencia ficción permite explorar cualquier tema humano de manera entretenida y creativa, mientras la novela realista se ve limitada por ese frágil velo que es la ‘realidad convencional’.

No hay comentarios:
Publicar un comentario