lunes, 8 de junio de 2009

Historias ficticias

Volando con creatividad
Robert Silverberg cuenta que escribió “Alas nocturnas” después de un triste incidente, en el cual debió trasladarse a un lugar desagradable, y tratar un divorcio, después del incendio de su casa. Silverberg se encontraba en una muy mala situación personal, por lo que se sorprendió cuando de sus manos surgiera “Alas nocturnas”, una de las mayores glorias del autor, su conclusión es que no siempre las mejores situaciones son las que permiten un mejor despliegue de creatividad personal.
“Alas” es un punto álgido de la ciencia ficción. No sólo es una noveleta creativa, también es un orden social, una aventura. De tono melancólica, la novela nos lleva a un futuro lejano, muy lejano, una serie de problemas y desastres han desembocado en una sociedad semi feudal ordenada en gremios. El personaje principal de esta historia es un Observador (Vigilante, lo llamaron, queda mejor. Observador viene de una referencia en inglés de la red), alguien encargado de vigilar el espacio exterior, puntos específicos, a horas específicas, debe mirar esos lugares, debe buscar al enemigo, ya que eso dicen, se cuenta que vendrá un enemigo, que la Tierra debe cuidarse de esa amenaza, por lo que nuestro buen Observador hace su trabajo. Camina solitario por el mundo; aunque ahora le acompañan dos interesantes personajes, una es Avluela, cuya naturaleza da el nombre a la obra, una hermosa dama que puede volar, pero sólo por la noche, cuando la fuerza del sol no daña a sus lígeras alas, y también viene con ellos Gormon, un ser misterioso y deforme, un cambiador/mutante. Juntos se dirigen a la ciudad de Romia, cuyo nombre fuera Roma.
En este mundo, vemos la decadencia y la maravilla, en medio de una añoranza de tiempos mejores, que no vendrán, y decepciones personales. “Alas” es una tragedia, y la popularidad de esta noveleta debería dejar en claro que el público está más que preparado para consumirlas, no sólo eso, también demuestra que una tragedia puede ser simplemente muy hermosa, condimentada con imaginación y sentimiento.

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Homo faber

La capacidad humana para resolver problemas es uno de los potenciales más esgrimidos por la ciencia ficción de la llamada Edad de Oro (30’s y 40’s), tal vez la brutalidad de la 2ª Guerra Mundial volviese más cínica no sólo a la sociedad, sino también a sus autores, ya que estos siempre son reflejo, caprichoso y esquivo reflejo, de su sociedad y tiempo. Sin embargo, si a partir de los años 50’s, la inocente visión optimista del futuro, que se venía desde el siglo XIX, se fue diluyendo, no quedó nunca aplazada por completo. Poco o mucho, todos confiaban en el Homo Faber, el ser humano que construye y desarrolla tecnologías que podrán, hasta cierto punto, resolver sus problemas. A. E. Van Vogt es uno de lo más interesantes en este aspecto, muchas veces, los héroes de Vogt, deben enfrentar problemas que son los otros o algún error dentro del sistema que debía, precisamente, prevenir errores. Isaac Asimov tal vez fue la persona más convencida de la capacidad humana para resolver problemas, hay un talante optimista en casi todos sus libros, en muchos casos son problemas que el ingenio humano debe resolver. Es suya, precisamente, la invención del detective de la ciencia ficción, hasta la llegada de su muy famosa novela, “Las cuevas de acero”, este género no había visitado mucho a la llamada novela de misterio.
Considerada como la mejor novela de Isaac Asimov, “Los propios dioses” nos cuenta una aventura que tiene un airecillo de Vogt, es más compleja que el Asimov usual. La novela tiene claramente tres partes, una pedazo inicial, donde un accidente proveerá a la humanidad de una fuente de energía casi inagotable, un pedazo anterior al inicial pero se cuenta después, donde las muy interesantes aventuras de unas criaturas extrañas nos llevan a un mundo completamente distinto al nuestro, origen de la fuente de energía, y el último pedazo donde los seres humanos debemos resolver el problema que ha generado esa supuesta fuente de energía infinita. Parece un esquema muy simple, una vez esquematizadas cualquier narración podría aparecer simple, la riqueza de la ficción no necesita de esquemas más complejos. “Propios” no sólo nos ofrece una muy creativa visión, y una de las pocas, de vida distinta a la humana, también está animada por los personajes humanos, por sus mezquindades e impotencias. Somos nostros los que caemos en la trampa, y es deber nuestro salir de la misma. ¿Cómo?
Me agrada la noción del homo faber, somos capaces de generar problemas, lo sabemos, y también soluciones, no deberíamos olvidarlo nunca. “Los Propios Dioses” es una lección de un lado a otro del espectro, la trampa, el falso regalo, los engañadores, sus razones, hasta la salida posible. Tiene un principio pesimista, atípico en el autor, un medio sorprendente, y una salida, por fortuna. Las narrativas sin salida, por lo general son escritas por ratones de laboratorio y no les deberíamos prestar mucha atención. Cualquiera que desea dejarse llevar por la ágil prosa de Asimov debería incluir a “Los propios dioses” en el menú.

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Que jueguen y jueguen

“El juego de Ender” debería haber sido traducida como “El juego de Final”, y que ‘Final’ sea el apodo de Ender, o Finalizador, así se podría transmitir toda la idea del título que hace referencia a eso. Pero como dejaron el nombre de Ender, en inglés, pues, ése tendrá que ser el utilizado. Todavía dicen que “Ender’s Game” es la mejor novela de Orson Scott Card, y ya han transcurrido dos décadas desde su publicación. La novela, indidubable, es muy buena, creativa, amena, con sentimiento, “El juego” de Orson nos presenta un escritor en plena forma, y que tiene mucho que decir.
En un futuro cercano, la Tierra ha sido atacada por lo que, descubrimos, eran las vanguardias exploradoras de un vasto imperio insectoide. Para enfrentarse a esa amenaza, la Tierra ha decidido crear un sistema mundial educativo, diseñado para encontrar a los mejores líderes militares del planeta, los más prometedores son enviados a una escuela especial en orbita. La historia de Andrew Wigging, apodado Ender, Finalizador, será la del elegido, aquel que posee el talento militar supremo, un Napoleón entrenado, educado, y empujado a ser el comandante terrestre en contra de los insectoides. El problema es que el tiempo se acaba, ¿estarán listos a tiempo?
“El juego” se puede leer como la aventura educativa de un niño genial, presionado para dar sólo los mejores resultados. Orson tiene el talento suficiente para incluir una exploración de la crueldad, del poder, de la responsabilidad y de la agresión. Página a página, vemos cómo Ender debe conquistar sus temores e inseguridades, a la vez que enfrenta su condición. A través de sus hermanos, Valentine y Peter, vemos el desarrollo de líderes civiles, con secretos y naturalezas particulares. El resultado final, también, será una sorpresa, no del todo satisfactoria, pero mucho más interesante de lo que la satisfacción podía ofrecer. ¿Cómo debe ser el líder?, ¿cruel?, ¿cuáles son sus consecuencias?, ¿bondadoso?, ¿cuáles son sus consecuencias? “El juego” demuestra que la ciencia ficción permite explorar cualquier tema humano de manera entretenida y creativa, mientras la novela realista se ve limitada por ese frágil velo que es la ‘realidad convencional’.

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La Pieza Ausente
Comencé a coleccionar rompecabezas cuando tenia 6 años.Hoy no hay nadie en esta ciudad-dicen-más hábil que yo para armar esos juegos que exigen paciencia y obsesión. Cuando leí en el diario que habían asesinado a Nicolas Fabbri, adiviné que prontó seria llamada a declarar.Fabri era el director del museo de rompecabezas.Tuve razón:a las doce de la noche la llamada de un policia me citó al amanecer en las puertas del museo. Me recibió un detective alto, que me tendió la mano distraídamente, mientras decía su nombre en voz baja -Lainez- como si pronunciara una mala palabra.Le pregunte por la causa de la muerte: -veneno-dijo entre dientes. Me llevó hasta la sala central del museo, donde esta el rompecabazas que representa el plano de la ciudad, con dibujos de edificios y monumentos.Mil veces habia visto ese rompecabazas y no dejaba de maravilarme.Era tan complicado que parecia siempre nuevo,como si,amedida que la ciudad cambiamba,manos secretas alteraran sus inumerables fragmentos.Noté que faltaba una pieza. Lainez buscó en su bolsillo.Sacó un pañuelo , un cortaplumas, dos dados,y al final apareció la pieza.-Aquí la tiene.Encontramos a Fabbri muerto sobre el rompecabezas.Antes de morir arrancó esa pieza.Penzamos que quizo dejarnos una señal. Miré la pieza.En ela se dibuja el edificio de una biblioteca sobre una calle angosta.Se leía, en letras diminutas, Pasaje la Piedad. -Sabemos que Fabbri tenia enemigos-dijo Lainez-. Coleccionistas resentidos, como Santandrea,varios contrabandistas de rompecabezas, hasta un ingeniero loco con el que se peleó una vez. -Troyes-dije-.Lo recuerdo bien. -Tambien está montaldo, el vicedirector del museo, que queria ascender a toda costa. -¿Relaciona alguno de ellos con lesa pieza? -¿Ve la B mayúscula de Biblioteca? Detuvimos a Benveniste, el anticuario, pero tenia una buena coartada.Tambien combinamos las letras de la piedad bbuescando anagramas.Fué inútil.Por eso pensé en usted. Miré el tablero:muchas veces habia sentido vértigo ante lo munisioso de esa pasión, pero por primera vez setí el peso de horas inútiles. El gigantesco rompecabazas era un monstruoso espejo en el que ahora me obligaban a reflejarme. Solo los hombres incompletos podíamos entregarnos a aquella locura.Encontré(sin buscarla, ni interesarme) la solución. -Llega un momento, en que los coleccionistas ya no vemos las piezas.Jugamos , en realidad con huecos, con espacios vacios.No se preocupe por las inscripciones de la pieza que Fabbri arrancó: mire mejor la forma del hueco. Lainez niró el punto den la ciudad parceladda:leyó entonces la forma de una M Montaldo fué arrestado inmediatamente.Desde entonces, cada mes envia un pequeño rompecabezas que fabrica en la prisión con madera y cartones.Siempre descubro,al terminar de armarlos, la forma de una pieza ausente, y leo en el hueco la inicial de mi nombre.

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El espejo del mandarin

Una de las historias más antiguas que se cuenta del sabio Feng ocurrió durante la época de la gran peste. Los campos estaban cubiertos de cadáveres insepultos, con la cara y las manos marcadas por las pequeñas llagas de la enfermedad. Esas marcar parecían ideogramas de una lengua desconocida; Pero, por más extrañas que fueran nadie ignoraba su significado. A falta de males, nació una rivalidad mortal entre Chou, el mandarín de Sur y Dang, el mandarín del norte. Dang había ofrecido una fortuna a quien se atreviera a matar a su enemigo. Chou temía por igual a la peste y a Dang. Por eso había renunciado a abandonar su enorme habitación. Para sentirse más seguro, hizo que le fabricaran una cerradura que solo podía abrirse desde el interior. Su Única diversión era ataviarse con sus mejores trajes y mirarse en un gran espejo. Pensaba que el lujo era una armadura que el lujo no podía atravesar. Una mañana, los sirvientes golpearon a su puerta pero Chou no le abrió. Cuando a la tarde derribaron la puerta, lo encontraron tendido en el suelo, con un tajo en la garganta, la cara hundida en un lago de sangre. A su lado, una daga de orto. Su médico, el doctor Tsau, Paso un paño embebido en vinagre de cereza por la cara del mandarín. Pero Chou no reaccionó: estaba tan muerto como los cuerpo que la peste acumulaba en los campo y que la nieve los empezaba a cubrir. No había duda de que el crimen era obra del mandarín Dang, pero faltaba saber quien de los habitantes del palacio había entrado en la sala para cortar la garganta de Chou. Intervino en el caso la policía imperial, que interrogo a los sirvientes, a los cocineros, a los jardineros y al médico sin conseguir ninguna respuesta. Fue entonces cuando llamaron al sabio Feng que Vivian en una cabaña alejada, y que nunca había entrado en un palacio. El doctor Tsau acompaño al sabio Feng a la habitación del mandarín y le mostró el gran espejo “los sirvientes, son fácil presa de la superstición. Como la puerta no se abría desde afuera creían que el asesino solo pudo entrar por el espejo. Han quitado todos los espejos del palacio para no morir ellos también”. El médico rió y los enviados de la policía imperial también rieron. Todos rieron menos Feng. Solo dijo:”un espejo también es una puerta”. Feng observó todo en la habitación, aun las sandalias del mandarín, los pliegues de las sábanas y las mariposas que habían muerto por acercarse a la lámpara. Luego fue a la sala destinada a los rezos, donde el cadáver esperaba el funeral. Allis pidió que lo dejaran solo con el cuerpo del mandarín, que permanecía sumergido en una cuba de aceite de cedro. A la mañana siguiente. Feng se encontró con el doctor Tsau y con los enviados de la policía imperial en la misma habitación donde se había cometido en crimen. Todos esperaban el nombre del asesino. “La peste es la culpable”, dijo el sabio Feng. “Extraña marca para la peste un tajo en la garganta”, dijo el doctor Tsau. Feng no hizo caso a la broma. Chou tomaba fuertes pócimas para dormir, que le daba su mismo médico, el honorable doctor Tsau. El asesino aprovecho su sueño para dibujar sobre la cara del mandarín las señales de la peste. En la piel del cadáver quedan todavía restos de tinta roja. Al despertar Chou supo leer en el espejo el doloroso fin que le esperaba, y del que su médico tantas veces le había hablado. Entonces se corto la garganta.”Hubo un crimen, y las armas fueron un pincel de pelo de mono, una gotas de tinta roja y un espejo”. “¿Y quien fue el que trazo esas marcas en su cara?”, preguntó uno de os enviados de la policía imperial. “El mismo que luego las borro con un pañuelo embebido en vinagre de cereza”, respondió el sabio Feng. El doctor Tsau no se defendió y con su silencio aceptaba las palabras de Feng. Antes de que se lo llevaran, dijo en un susurro: “El mandarín Dang me prometió abundantes tierras y un cargamento de seda. Ahora obtendré una soga de ceda y un hoyo en la tierra”. Afuera la nieve borraba con paciencia las marcas de la peste, y ponto todo estuvo blanco.

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El Cuarzo

Un día estabamos en mi casa con mi familia tranquilamente. Estabamos terminando la cena, la cocina estaba oscura debido a que mi madre apagó la luz sin querer. Todos comíamos y de vez en cuando alguien comentaba algo referente al programa que estábamos viendo. De pronto, vimos una sombra en la cocina, al verlo mi padre se levantó de la mesa a la defensiva, y poco a poco se acerca al extraño que había llegado. El extraño vestía de negro (pantalón, camisa, zapatos y un largo saco). Todo había sido tan de repente que no habíamos podido reaccionar. Mi padre se acercó y le preguntó "¿Quién es usted? ¿Qué hace aquí? ¿Cómo entró?". "Primero soy un hombre, segundo vengo a mostrarle algo y tercero no necesito puertas ni ventanas para entrar a una casa." "¿Que cosa quiere mostrar?". "Es una piedra preciosa, un cuarzo, que tiene poderes". "¿Poderes?", Preguntaron mi padre y mis hermanos burlonamente. "S i " dijo "sé que parece... estúpido, pero es verdad. " "Bueno, muéstrelo ¡y vallase!" dijo mi madre bruscamente. "Aquí está " y mostró un cuarzo brillante a más no poder "Pueden pedir un deseo cualquiera de ustedes". Con ansiedad lo quise tomar. Mi hermano intentó detenerme, y lo logró. Con un gesto me dijo que me cuidara del extraño y ... de la gema. Me detuve. El extraño habló: "Tienen que tener cuidado con lo que le piden al cuarzo" dijo mirándome. Sentí un frío helado que me recorrió la sangre. El extraño salió, aún no se como. Todos fuimos a dormir, intentando olvidar aquel suceso. Al pasar al lado de la gema, la tomé para dejarla en la mesa, en vez del piso. Pero al hacerlo cometí un grave error. Recogí la gema y al hacerlo, tire un adorno muy preciado de mi madre, entonces dije por lo bajo "Ay! No, me quiero morir ". Luego deje la gema, sin ve el error y fui a dormir. A la mañana siguiente, había un clima tenso y nervioso. La mañana paso tranquilamente. Cerca de las 5:30 de la tarde, suena el timbre, era Luciana que iba a quedarse a pasar el día. Cuando abrí la puerta, la encontré ahí parada, como siempre, pero su forma de ser no era igual que siempre. Creí que era mi imaginación. Pasamos la tarde animadamente, ella estaba normal. Y confirme mi suposición. A eso de las 11:30 mis padres fueron as su habitación a leer, y mis hermanos veían la tele al igual que nosotras. Al terminar el programa, Luciana propuso jugar al cuarto oscuro, nada mas que en este momento utilizamos toda la planta baja. Empezó el juego, ella se escondía y yo la buscaba. Empece en el hall de entrada, seguí por el toilette, luego por el living y la cocina. En la cocina, la encontré. No tenia nada que ver con la Luciana con que había empezado a jugar, esta era maliciosa, tenia la cara demasiado pálida. De pronto habló, con su voz fría y sarcástica: "Bravo, me encontraste". De pronto, sentí que algo se incrustaba en mi estómago, y provocaba que el mismo sangrara. Primero, les responderé una pregunta, ¿cómo logre ver su cara? Fue por un extraño brillo que luego comprendí que era. ¿Qué era? Un cuchillo, el causante de mi muerte . Y allí comprendí, por que sucedía todo, sólo por esa estúpida gema. Luego de que Luciana sacó el cuchillo de mí estomago caí, mi cuerpo cayó lentamente al piso, el retumbe se escuchó por toda la casa. Yo, había muerto.

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El Arroyo

Cuando nos encontrábamos en el campamento, a las 02:05 AM. Eduardo, David, Roxana, Magali y yo decidimos ir a caminar cuando nos topamos con un portón que de él prendía un cartel que decía: “Arroyo a 20 km”. Nos miramos entre nosotros y decidimos pasar. Nuestro miedo, mezclado con nuestra emoción, nos dieron fuerzas para poder caminar esos 20 Km con solamente una linterna. La linterna la tenia en la mano Eduardo que era el que iba delante de todos, por detrás iban Magali y yo y últimos David y Roxana. A paso blando avanzábamos cuando de pronto nos dimos vuelta y Roxana no estaba; David, que venia con ella, no notó su desaparición porque se había adelantado a ella dos metros. Los cuatro buscábamos a Roxana pero nadie la encontraba hasta que Magali grito muy fuerte, corrimos hacia donde se encontraba ella y ahí se podía ver el cuerpo de Roxana mutilado y sin vida. Ya estábamos en el Kilómetro 15. Volver ya no podíamos y quedarnos ahí tampoco. Cuando empezamos a caminar nuevamente ya siendo las 03:39 AM. un árbol calló y corto el camino de vuelta, ahora deberíamos esperar el día para poder salir. Llegamos al arrollo y nos sentamos para esperar que amaneciera. David y Eduardo se quedaron hablando a 5 metros de donde nos encontrábamos con Magali. Cuando de pronto se escucho ruido como que había movimiento en los matorrales. Eduardo enseguida alumbro pero no vio nada. Nuevamente se escucho el ruido y esta vez si se vio algo, una simple rata. Cuando ya nos habíamos convencido de que era una rata, algo ocurrió que hizo que David cayera al rió. Lo inexplicable de esto es que cuando David cayo, no hizo ningún movimiento para evitar ahogarse, al contrario se dejo llevar por la corriente. Salieron todos en su ayuda, pero cuando yo lo pudo alcanzar ya David estaba sin vida. Tras haber salido corriendo para agarrar a David, nos habíamos alejado del puente y se encontraban dentro del bosque, ahora eran tres: Magali, Eduardo y yo. De pronto, salió de atrás de un árbol una criatura de 30 cm de alto de barba. Según el diccionario eso era un Gnomo, pero no solo había uno, había uno por cada árbol, eso causo un miedo interno que ocasionó que nos quedáramos inmóviles. Raudamente, un Gnomo salto sobre la cara de Eduardo y éste callo de espalda al piso. Nosotros mirábamos sin entender nada. Cuando Eduardo cayo, todos los Gnomos se subieron arriba de él. Ahí, nos dimos cuenta que la muerte de Roxana y David no habían sido una fatalidad sino que había sido producida por estos entes malignos. Ya nos imaginábamos el final trágico de Eduardo y decidimos salir corriendo. Tomé la linterna que se encontraba en el piso y decidimos correr. Nos internamos en el bosque hasta que encontramos una cabaña. Nos metimos en ella y nos encontramos con los cuerpos de Roxana y David clavados en la pared; pero cuando queríamos salir ya era tarde, ellos ya llegaban con el cuerpo de Eduardo, entonces nos escondimos por debajo de una mesa pero ellos nos vieron. Estábamos encerrados en su nido y sin escapatoria. Magali gritó, corrio y se arrojo sobre los entes para que yo escapara. Salí corriendo y caí por un barranco. Rodaba y rodaba pensando que ya me despedía del mundo. Cuando abrí los ojos estaba en un hospital todo vendado. El Diario “El Día” decía lo siguiente: “El la mañana del domingo 26 de noviembre de 2001, siendo las 09:54 AM se encontraron sin vida tres cuerpos sin vida de jóvenes identificados como David Motta, Roxana Gutiérrez y Eduardo Perugini. La causa de la muerte: Caída desde un barranco, ya que se los encontró al pie de lo ya dicho un barranco. Usted y yo sabemos muy bien que eso es totalmente mentira, eso a mi ya me basta y les voy a recomendar algo: De noche, jamás vallan a un arroyo.

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El Faro

Cierta noche de Abril, en las costas de Mar del Plata se hallo un barco totalmente destruido, su carajo no estaba, los camarotes destruidos, la proa partida. Se notaba que era un barco muy viejo por su construcción. La policía llego inmediatamente al lugar y se dio fe de que había sido una fuerte tormenta la causante de tal destrozo. Todo el mundo quedo conforme con eso menos yo. Yo no creía en ese testimonio, ya que si esa “tormenta” hubiese sido la causante de la rotura de aquel navío, el vigía del faro próximo al lugar de la aparición. Para mí que en el mar había algo que impedía a los barcos navegar. Me lancé en la investigación para poder averiguar bien lo que paso. Lo primero que hice fue ir al lugar de los hechos para ver si notaba algo raro. Lo había, alrededor del faro se encontraban cápsulas de balas de fusiles, las levante, las guardé en una bolsa y me fui. A la mañana siguiente me acerque al puerto en donde se encontraba el barco destrozado. Había una fuerte custodia policial. Mostrando mi credencial de policía me autorizaron a ingresar al barco. Ya dentro de él, me puse a mirar las paredes de la nave. Nada ajeno a lo que podía ver, roturas en la pared, paredes rajadas, pisos agujereados, etc. Pero encontré algo que me hizo quedarme con un miedo muy grande, sobre una pared había una perforación, una perforación grande, del tamaño, justamente, de una bala de fusil. La levante, y la guarde en otra bolsa. Ahora ya sabia que lo del barco no había sido un accidente, pero había algo en lo cual yo no podía acceder: Como fue que el barco se había hecho trizas si fueron solamente unos cuantos balazos. Me dirigí urgentemente al faro donde había encontrado las cápsulas, y comencé a golpear las puertas de tal objeto, nadie respondía, cuando de pronto un viejo se me acerco y me dijo: -Niño, adentro de este faro no habitan humanos, habita el espíritu de un viejo vigía. Yo no le creí y de una patada abrí las puertas del faro. Se notaba que adentro de ahí, no había entrado nadie desde hacia mucho tiempo. Al ver eso, salí corriendo para interrogar a aquel anciano, pero ya no estaba mas, ni rastros había dejado. Marche a mi casa y me recosté sobre mi cama a descansar pensando en lo que me había dicho ese viejo. Una decisión sola tome, debería organizar una campaña para atrapar a aquel supuesto fantasma. A la tarde salí a lo de Marcelo, un fiel amigo mío, capitán del “ESTRAMBÓTICO” (así se llamaba su barco). Le pedí que mandara un barco suyo a las 24 horas por enfrente del faro, a 20 Kilómetros del faro. No muy conforme, acepto. Al atardecer yo ya estaba preparando mis cosas para lo que seria mi mejor descubrimiento. Ya en mi bolso, un atado de cigarrillos, una linterna, mi arma, una bolsa de dormir y un sandwitch salí rumbo al faro. Sobre mi cerca, se encontraba apoyado aquel anciano, me le acerque y le pregunté:-¿Que se le ofrece?, inmediatamente él me dijo: -No vallas. Tu vida va a correr riesgo. Sin entenderlo mire la hora y cuando levante la vista, él ya no se encontraba ahí. La puerta el faro se abrió como si me estuviese esperando. comencé a subir, con paso firme. Llegue a la sima del faro y me acosté a esperar las 24 horas. A las 23:55 se encendió el faro, como por arte de magia dejándome ciego a mi. Duro encendido cinco minutos, y cuando se apago, el barco de Marcelo, ya se encontraba en el punto ordenado. De la puerta se asomo flotando por sobre el suelo aquel anciano con un fusil en su mano, fusil dueño de las cápsulas que yo tenia en mi poder. Paralizado, me quede observando los hechos. Este anciano se acercó a la ventana y apunto a donde estaba el barco con Marcelo dentro. Enseguida me arroje sobre aquel anciano pero lo traspasé sin hacerle ningún tipo de modificación; obviamente caí contra la otra pared. Este ente, disparo contra el barco y el buque detono como si hubiese tenido una bomba dentro. La cápsula despedida golpeo sobre mi cara produciéndome un corte en mi frente. El anciano se dio vuelta y me apunto a mi frente. Del miedo que tenia me desmaye, pensando en mi muerte. Al volver en si, me encontraba en mi casa todo bañado en bebidas etílicas para que nadie creyera en mi testimonio. Corrí al faro pero, OH sorpresa, el faro no se encontraba mas. Cayendo de rodillas, me puse a llorar.

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Era la media noche

Un estruendo retumbó la tierra y los relámpagos despedazaron el cielo. Vino de pronto una brisa helada trayendo consigo susurros aterradores, mientras que a lo lejos, los relámpagos huían iluminando un cielo verde, verde espectral que sería el color del mundo en su último día. Los faroles de una ancha calle, iluminaban con fogonazos deshaciendo la penumbra que sumía al ambiente y se oscurecía a medida que la tormenta se preparaba. La brisa se convirtió en feroces vientos que se colaron por un callejón y azotaron, por encima, los tejados de las casas y el cartel de un pequeño negocio, chirriando cuando lo golpeaban y movían. Ni un alma se vio en la calle, ni en la siguiente, ni en la que le seguía a esa; ninguno se atrevió a salir, ninguno supo qué hacer cuando oyeron la noticia más que esconderse debajo de las mesas a esperar, con desesperación, lo que ocurriría. Los truenos resonaron con mayor intensidad y de la espesa oscuridad del mundo, una fina línea de luz se escapó del cielo y se estrelló contra el asfalto con un atroz estruendo, como si mil carros de piedras se descargaran al mismo tiempo. La tierra tembló, comenzó a quebrarse abriendo pequeños grandes y profundo surcos de los que emanaban vapores rielantes e incandescentes; unos sonidos horribles se escucharon desde el fondo y de él comenzaron a emerger figuras oscuras, que rápidamente se perdieron entre las casas y se incorporaron en las mismas sombras que sumían al mundo. Una terrible batalla se había desatado en las ciudades; la gente que había escapado de sus casas, que ahora ya no servían de refugio, peleaban por librarse de las miles y miles de criaturas oscuras, quienes tenían como único fin matar a la humanidad y condenarlos para siempre debajo de la superficie. La tragedia se vio en cada rincón. El sentido de la vida se volvió monótono e intrascendente, viendo cómo los cuerpos desgarrados y cubiertos de sangre se esparcían por la húmeda tierra, mientras que mensajeros descendían del cielo deslizándose por el aire desplegando sus huesudas y blanquecinas alas y revoloteando sobre el campo de batalla, donde todos los hombres luchaban por zafar de los enormes espectros que se encontraban allí, con ellos. Otro temblor sobresaltó a la humanidad que observaba cómo la tierra se abría en líneas deformadas y en enormes trozos. Los espectros arrastraron los cuerpos rendidos y saltaban con ellos al vacío del infierno, mientras que los ángeles continuaron bajando del cielo oscurecido buscando entre los escombros a los hombres que aún seguían vivos. Los envolvían con sus alas hasta quitarles el sentido y llevaban de la mano al cielo una silueta translúcida dejando detrás al cuerpo sin vida. La destrucción se olía en el aire, y la desesperación y el terror brotaban por los poros. Edificios y construcciones caían a pedazos como meras torres de cartas, y la última generación de hombres sucumbía. La devastación había venido a tocar las puertas del destino de cada hombre sobre la tierra. El final del mundo había llegado. Era la media noche.

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Utopía

Mi pregunta fue directa, _padre "¿donde esta mama?”_. Mi padre era muy conservador, culto, paciente y no permitía que lo tutease, el se quedaba plasmado en su sillón, se sacaba los lentes suavemente, se acicalaba su extensa barba mientras inhalaba una fuerte bocanada de su extraña pipa_"ya vendrá, hijo"_ respondía cada vez, mientras que con sus palabras salía un pesado humo. Y todos los días culminaban así, mi pregunta, su respuesta. Y pasaron los años, mi padre estaba en su lecho de muerte, su habitación, y como de costumbre le repetí la pregunta_padre "¿donde esta mama?”, mire sus ojos y comprendí mis sospechas, y atravesé su pecho con una vieja daga. Lo levante de la cama y lo cargue en mis hombros, nos dirigimos al jardín amplio de ahora mi mansión, lo desvestí y pregunte _"¿donde?" Y mientras sucumbía me señalo un gran y viejo ombú, tome una pala y excave, tarde 15 minutos en verificar mi aterradora sospecha, voltee para ver a mi padre, pero ya estaba muerto. Fueron 40 años de sospechas, y una mirada de prueba, mi padre era el asesino de mi madre y yo, el verdugo de mi padre ¿es justicia?.

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La perdición

Ya a pasado mucho tiempo, hijo que esto ha ocurrido. Tu hermano Fernando me dijo en sus últimos momentos de vida, que jamas te contara, pero ya que insistes te lo contaré y que me perdone mi hijito del alma. Esto paso hace 13 años y medio, cuando tú eras muy pequeño, cosa de 3 años y medio. Eramos una familia muy normal, felices de la vida. Por esos tiempos tu hermano cursaba 4º año y no era el mejor alumno pero ahí andaba. Tu hermana Luciana se graduaba aquel año y yo esperaba pasar el mejor verano de mi vida, pero Dios no lo quiso así. Comenzó el verano y Fernando comenzó a comportarse un poco extraño pero con tu madre pensamos que era una cosa normal, de la adolescencia. Llegó tu hermana de Europa y aquella noche los cinco, pasamos la mejor cena de todas nuestras vidas. Al finalizar la cena Fernando se fue a bailar con sus amigos y tu madre, yo y Luciana nos quedamos hablando de las cosas buenas y malas que tiene la vida y de las sorpresas buenas y malas que por unas o por otras vemos algunas veces lo feo que sería morir sin poder decir adiós. Nos acostamos a eso de las cuatro y media y Fernando no había vuelto, raro, porque acostumbraba a venir temprano. Al otro día cuando nos levantamos vimos a tu hermano que dormía algo más acurrucado que las demás veces, con tu madre lo quisimos levantar y vimos que el no respondía a nuestros llamados; nos alarmamos y llamamos al médico que en diez minutos golpeaba nuestra puerta. Al entrar le comentamos lo ocurrido y rápidamente fue a observar a nuestro hijo. El yacía en su cama, pálido y con unas oyeras que me asustaron mucho. El médico lo reviso y dijo que debíamos internarlo rápidamente porque sino lo lamentaríamos por el resto de nuestras vidas. De urgencia lo internamos en el Sanatorio más cercano y nos llenamos de espanto cuando el doctor se dirigió hacia nosotros y nos dijo que había sufrido un pre infarto al haber ingerido 6 gramos y medio de cocaína. Nuestros corazones se detuvieron por un instante y volvieron a latir cuando el doctor nos dijo que estaba fuera de peligro y que la fe y el amor son los únicos posibles de sacar a flote esta situación. Cuando nos dejaron pasar a la habitación estaba ahí, tirado, aun un poco pálido, con unos derrames terribles en los ojos y llorando como un bebe. Nos dijo que no se había dado cuenta, que lo había hecho para ser más, para estar más cerca. Al salir del Sanatorio Fernando volvió a casa y se encontró con la mejor fiesta de bienvenida que jamas le pudieran haber organizado, comimos, bailamos y nos divertimos como locos. Luego de esto, tu hermano fue sometido por 6 meses a un intenso tratamiento recibiendo la mejor ayuda del país. Al finalizar los expertos nos dijeron que Fernando había pasado por un instante de dependencia pero que ya no la necesitaría mas. Al terminar con aquel infierno que habíamos pasado al fin pudimos dormir con la cabeza bien fría. Fernando comenzó a concurrir nuevamente al colegio y recibiendo la mayor ocupación y afecto de todos pudo por un tiempo salir del infierno. Al comenzar las vacaciones de invierno todo fue empeorando gota a gota, como mis ojos que no cesaron nunca de llorar por él. Tu hermano que había empezado a cantar en el coro de la iglesia renunció a ello maldiciendo la vida y al cielo que lo rodeaba. Cuando nos enteramos de esto, hablamos mucho con él, tratándole de hacer saber que la fe es la única que puede salvarnos de caer en la perdición. Tu hermano hizo oídos sordos a nuestros consejos y se refugió en la perdición. -¿ Que perdición Papi? -Sé refugió en el infierno de la droga, como lo dijo en su última carta, que después te la leeré. -¿Sabes lo que es la droga, hijo? -Sí padre, lo sé muy bien. -Bueno ella fue la que mató a tu hermano, la que hizo que hoy descanse a siete pies en el cementerio. Yo no lo pude ver, pero la noche en tu hermano rezó por primera vez sería la última en que él volvería a sonreír. Al despertar del otro día y con el desayuno en nuestras manos nos dirigimos hacia el dormitorio de tu hermano, pero no pudimos entrar, pues la puerta estaba cerrada con llave. Tu madre y yo comenzamos a gritarle pero él no dio ninguna señal de vida, fue por eso que tu madre comenzó a llorar y corriendo fue a buscar la copia de la llave. Al abrir la puerta lo vimos a él, tirado en el suelo, pálido, seco, ido; le tomé el pulso y su corazón ya no latía, estaba frío, muy frío. Tu madre no paraba de llorar y gritar, encima de la mesa un polvo blanco todo desparramado y un tubito de hoja. En sus frías y quebradas manos este papel que me perforo íntegramente el corazón. Decía así: Queridos padres: Me han dado todo, no lo pude ver, no lo supe valorar. Ahora sé que no soy nadie, que nunca lo fui, me mató, esa porquería me mató viejo. No supe o no pude controlarlo, era más fuerte que yo. Lo único que les pido es que no lloren por mi, no me lo merezco, yo se porque les digo, además nunca jamas le cuenten de esto a Diego, no quiero que sepa la basura que fue su hermano. Nunca les conté que no pude superar mi adicción a las drogas, creo que nadie puede. En mis últimos momentos de ojos abiertos, pensé en el infierno que tenía por delante y si de alguna manera pudiese volver el tiempo atrás de seguro que eligiría vivir con ustedes, mi querida familia, pero en algún lugar donde esta mierda no exista. Bueno viejos, me voy más allá, no sé bien donde, donde Dios quiera, además quiero que le hagan saber al Taca, al Lucho, al Tate y a Pepe lo mal que la pase y la porquería que es esto, que te destruye, que te deja sin amigos, sin amor, sin todo. Sabes lo feo que es sentir que te quemas todo por dentro, que te arde el alma y no puedes hacer nada, pues ella ya esta adentro. Se te explota, viejo, es como un gotero en la cabeza que día a día caen gotas y gotas y pronto te perfora el cerebro, es eso o a veces algo peor. Me pasó la felicidad por delante de los ojos y no la vi, o no la quise ver. Jamas pense que esto me pasaría a mí, pero me pasó y ahora estoy muerto como desde un principio en que probé la perdición. Nunca me olviden viejo, yo no los voy a olvidar jamas, en tus hermosos sueños viejo, ahí bien dentro de ellos, ahí voy a estar yo deseándote la felicidad que te mereces y que yo nunca te pude dar, ahí bien dentro de tus más hermosos deseos voy a estar yo, mirándote siempre y pidiéndote eternamente perdón, perdón por haberte cagado la vida. Me fue mal y lo pagué muy caro, los quiero con toda mi alma. Su hijo siempre, Fernando. Ocho meses después Diego falleció al haber sido víctima de una brutal sobredosis que le hizo entrar en lo más profundo de la perdición. Los padres de Diego y Fernando descansan hoy en el panteón 8 del cementerio de Villa Constitución al haberse suicidado diez días después de la muerte de Diego. Luciana, hoy, esta casada con dos hijos, uno discapacitado y el otro convirtiéndose en la estrella de su pueblo contando historias sobrenaturales. Esta es la historia de una familia que se desintegró por completo por unos de los peores males que azota la humanidad. Lo único que se pide a la persona que lea esta historia, es que piense que la vida es hermosa si se sabe vivir y que la droga está en la esquina esperando destruir más familias y clavando una estaca a Diego y Fernando que están aun más allá.

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No hay apariencias para el amor

Resulta que una ves, había un muchacho medio tímido y un poco chamullero que no sabía lo que era el amor. Todos sus amigos le decían que nunca se iba a poder enamorar nunca por como era él, pero se negaba a creerlo, y les decía que no le digan más eso, porque eso de que no se iba a poder enamorar nunca no era verdad. El siempre se la pasaba de joda, iba a todos los bailes y se transaba a toda clase de minas, y una que otra ves se ponía a salir con alguna. Pero no podía conseguir el amor que tanto añoraba. Pero un día... encontró a una chica que era diferente a todas las demás, no era como ninguna que halla visto antes. Era la mujer de sus sueños. Al día siguiente la volvió a ver, y volvió a sentir esa sensación que nunca antes había sentido al estar cerca de una mujer. El intentó toda clase de cosas para conseguir aunque sea un miserable "SI", pero ella se negaba a todo lo que él le proponía. Hasta que de tanto intentar logró lo que se propuso, pudo conseguir que le acepte una invitación a cenar a su departamento. La noche siguiente, era su gran noche. Él había preparado todo como para que sea una noche inolvidable para ambos. Cuando ella llegó vio todo el decorado y como estaba toda la mesa puesta, se sorprendió. Porque a ella nunca le había pasado algo así, era la primera ves que alguien hacía algo así por ella. Cuando terminaron de cenar él se le acercó e intentó besarla, pero ella le corrió la cara. Él al ver su reacción enseguida le preguntó por que no permitió que la besara. Y ella le respondió que nunca había besado a nadie y que sentía un poco de miedo. Pero él le explicó como iba a ser todo y ella acepto. Pasaron una noche inolvidable como él lo había planeado. Al día siguiente ella se despertó en una cama que no era la suya y miró hacia su lado y vio al muchacho. Y se dio cuenta que había hecho lo que tanto temía. Y cuando él despertó ella le confeso que sentía algo muy fuerte por él, y al mismo tiempo él le dijo que él sentía lo mismo. Al cabo de un tiempo empezaron a salir. Y después de unos meses, ella decidió contarle toda la verdad sobre ella, el secreto que nunca le había contado. Él con mucha curiosidad le dijo que se tranquilizara y que luego se lo contara. Cuando ella logró tranquilizarse le empezó a contar su historia. Le dijo que ella antes de ser mujer fue un hombre, pero que se sentía como tal, y así fue pasando el tiempo. Que ella nunca salía de su casa y que hasta este momento nunca había conseguido el verdadero amor. Él al escuchar eso totalmente sorprendido le respondió, que a él no le interesaba que había sido ella antes, sino lo que es ahora. Y le dijo que el nunca la dejaría, porque el había conseguido lo que tanto añoraba gracias a ella. Y ella ya llorando le agradeció y le dijo que ella también había conseguido el verdadero amor con él y que nunca lo dejaría. Y el también llorando le dijo que el tampoco la dejaría, y que no importaba lo que era por fuera, sino lo que era por dentro.

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Cuando escuchò su voz

Hace cinco años que nos separamos, para mí todavía es muy reciente. Creo que no afronto todavía haberla perdido... perdí el calor de su cuerpo entre las sabanas, perdí la hermosura de sus ojos y lo que más bronca me da es haber dejado de escuchar su vos. Cuando siento su vos mi alma quiere escapar de mi cuerpo para poder tocar la suya y así jugar en el cielo con las estrellas. Fue su vos la que se apodero de mi mente y alma, fue ella la que me traiciono. Creo que nos separamos por un motivo: Mi obsesión. Me había obsesionado con su majestuosa vos, tanto me obsesione con ella que perdí lo que yo más estimaba en ese momento: su cariño. Fue un cinco de mayo cuando nos encontramos en un restaurante de recoleta. Era una noche perfecta, el cielo estaba despejado, corría el suficiente aire para no acalorarnos. Entramos al restaurante, pedimos de comer, conversamos de los objetivos y proyectos de cada uno para el futuro pero... me parece que a ella no le gustaron las mías, que por eso me dijo que lo nuestro no iba más. Yo no entendía por que ella me decía eso. Yo que siempre la cuide, la protegí, que soñé con ella. No sé por que me dijo eso. Para mí fue por que no le gustaba que la quieran tanto. Después de eso me saludo y nunca mas la volví a ver. Llame a la casa para poder escucharla pero... ella no contestaba mis llamadas ni siquiera mis mensajes. Un día fui hasta la casa de la madre para ver si sabia algo de su hija pero ella no me ayudo. Cuando se fue se olvido una caja rosa que decía en la tapa “No Abrir”. Trate de devolverle la caja pero no lo logre. Y después de eso me preguntaba que le había hecho para que me dejara. Si quererla demasiado fue mi error me declaro culpable. La amo y por amor fue todo lo que hice. Después de unos años de estar buscándola por todas partes, encontré a un chico que la conocía y que sabia en donde estaba viviendo. Se había mudado a flores. Lindo barrio. Fui hasta la casa con la caja pero no la encontré, pero me quede todo el tiempo que fue necesario para poder verla. Me acuerdo que se había hecho de noche y que llovía torrencialmente y desde la vereda de enfrente la vi como se bajaba de un taxi. Ella no me vio, pero yo sí a ella. Crucé la calle para devolverle la caja pero cuando estuve a unos metros, se dio vuelta y me miro. La cara de Romina se transformo de tal forma que me asombro. Tímidamente le alcance la caja a sus manos y ella la revoleó por los aires. Estuve muchos años tentado de abrir la caja para saber que era lo que contenía, pero algo me hacia que no la pudiese abrir. Cuando la caja cayo al cordón y se abrió observe que habían fotos mías escritas, rayadas, manchadas, quemadas, cortadas y de un montón de cosas raras. Me agache, agarré una y estaba la parte de ella recortada y donde aparecía yo rayada y escrita una frase: gracias por cagarme cinco años. La trate de mirarla pero la lluvia me lo impedía, frenéticamente la metí para adentro de la casa, la golpeé como nunca había golpeado a nadie. La bronca de todos los años que me había dejado solo, sin escuchar su vos fue lo que me hizo hacerlo. La desmaye y después agarre un cuchillo de la cocina y se lo enclave en el corazón, diciéndole perdón. Nunca voy a negar que la mate. Pero la mate por culpa de ella, por no dejarme escuchar su vos.

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Cuando escuchò su voz

Hace cinco años que nos separamos, para mí todavía es muy reciente. Creo que no afronto todavía haberla perdido... perdí el calor de su cuerpo entre las sabanas, perdí la hermosura de sus ojos y lo que más bronca me da es haber dejado de escuchar su vos. Cuando siento su vos mi alma quiere escapar de mi cuerpo para poder tocar la suya y así jugar en el cielo con las estrellas. Fue su vos la que se apodero de mi mente y alma, fue ella la que me traiciono. Creo que nos separamos por un motivo: Mi obsesión. Me había obsesionado con su majestuosa vos, tanto me obsesione con ella que perdí lo que yo más estimaba en ese momento: su cariño. Fue un cinco de mayo cuando nos encontramos en un restaurante de recoleta. Era una noche perfecta, el cielo estaba despejado, corría el suficiente aire para no acalorarnos. Entramos al restaurante, pedimos de comer, conversamos de los objetivos y proyectos de cada uno para el futuro pero... me parece que a ella no le gustaron las mías, que por eso me dijo que lo nuestro no iba más. Yo no entendía por que ella me decía eso. Yo que siempre la cuide, la protegí, que soñé con ella. No sé por que me dijo eso. Para mí fue por que no le gustaba que la quieran tanto. Después de eso me saludo y nunca mas la volví a ver. Llame a la casa para poder escucharla pero... ella no contestaba mis llamadas ni siquiera mis mensajes. Un día fui hasta la casa de la madre para ver si sabia algo de su hija pero ella no me ayudo. Cuando se fue se olvido una caja rosa que decía en la tapa “No Abrir”. Trate de devolverle la caja pero no lo logre. Y después de eso me preguntaba que le había hecho para que me dejara. Si quererla demasiado fue mi error me declaro culpable. La amo y por amor fue todo lo que hice. Después de unos años de estar buscándola por todas partes, encontré a un chico que la conocía y que sabia en donde estaba viviendo. Se había mudado a flores. Lindo barrio. Fui hasta la casa con la caja pero no la encontré, pero me quede todo el tiempo que fue necesario para poder verla. Me acuerdo que se había hecho de noche y que llovía torrencialmente y desde la vereda de enfrente la vi como se bajaba de un taxi. Ella no me vio, pero yo sí a ella. Crucé la calle para devolverle la caja pero cuando estuve a unos metros, se dio vuelta y me miro. La cara de Romina se transformo de tal forma que me asombro. Tímidamente le alcance la caja a sus manos y ella la revoleó por los aires. Estuve muchos años tentado de abrir la caja para saber que era lo que contenía, pero algo me hacia que no la pudiese abrir. Cuando la caja cayo al cordón y se abrió observe que habían fotos mías escritas, rayadas, manchadas, quemadas, cortadas y de un montón de cosas raras. Me agache, agarré una y estaba la parte de ella recortada y donde aparecía yo rayada y escrita una frase: gracias por cagarme cinco años. La trate de mirarla pero la lluvia me lo impedía, frenéticamente la metí para adentro de la casa, la golpeé como nunca había golpeado a nadie. La bronca de todos los años que me había dejado solo, sin escuchar su vos fue lo que me hizo hacerlo. La desmaye y después agarre un cuchillo de la cocina y se lo enclave en el corazón, diciéndole perdón. Nunca voy a negar que la mate. Pero la mate por culpa de ella, por no dejarme escuchar su vos.

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Un divino encuentro

Corría, corría y corría bajo un fuerte aguacero cuando: zas! Me estrelle con un chico de mirada tierna como la de un ángel, su piel blanca y como de 1.65 de estatura, sus cabellos eran negros. Lo observe por un segundo y me di cuenta que era el chico nuevo del barrio, nos saludamos y nos dimos los nombres, pero yo le di uno falso. A partir de esa pequeña conversación y cada uno se fue a su casa. Al día siguiente nos dijimos los buenos días, el me hizo pasar a la sala de su casa para que mirase las lindas figuras de Ángeles y santos hechas de cristal y de pronto mi subconsciente me grito que se hacia tarde para ir a la universidad, le dije adiós a miguel y salí corriendo sin mirar a ningún lado de la calle, tan solo vi ese carro que se me venia encima y me atropello. Desperté sentada en un jardín lleno de rosas, luego levante la mirada y allí estaba miguel y le dije que hasta en mis sueños me lo encontraba y el me respondió que lo tomara de las manos para llevarme a un lugar divino, además quería presentarme a alguien. En el momento en que tome sus manos, un fuerte resplandor cubrió todo su cuerpo y miguel se fue transformando en un hermoso ángel y se fueron abriendo sus grandes alas y comenzamos a volar sobre el jardín hasta llegar a un bello castillo sobre unas nubes, sus paredes eran de oro, la entrada tenía una linda calle cubierta de diamantes, esta conducía a hacia una casita muy humilde, pero antes de entrar me dijo que me quitara los zapatos. En el momento en que entramos vi a un señor sentado sobre una gran silla de cristal que irradiaba tranquilidad, paz, amor, y sobre todo perdón. Pero yo solo había mirado sus manos y pies, desde ese mismo instante supe que estaba frente a nuestro señor, me arrodille ante el con lágrimas en los ojos y él me dijo: - tus lagrimas han salido desde lo mas profundo de tu corazón, sabes que quiero a todos mis hijos pero ellos a veces se olvidan de que yo existo y te he mandado a llamar porque quiero concederte un deseo. Al cabo de unos segundos le respondí diciéndole que mi mayor anhelo era que todas las personas comprendieran lo que significa la magia del perdón, también que se llevara la violencia, la tristeza y el dolor para que se quedase la paz, el amor, el respeto y por supuesto el perdón. Deseaba también que a los niños se les dejase vivir la inocencia por la que se han caracterizado siempre. Él al oírme hablar así dijo que ese deseo tan hermoso me lo concedería pero que a cambio tenía que ir por todos los rincones del mundo a llevar su mensaje de amor, misericordia y perdón. Me alegre y con una bella sonrisa le dije que si. Luego el sonido del despertador me levanto, entonces me di cuenta que era un sueño, salí del cuarto, baje las escaleras y me dirigí a la casa de miguel, lo busque por todas partes y no lo encontré. Regrese desconsolada y le pregunte a mi mama por el y ella me dijo que miguel estaba en la clínica en un estado de salud muy critico ya que el me había salvado la vida porque hacia un rato yo había cruzado la calle y no me di cuenta en el instante venia un carro y el empujo hacia el anden, pero con la desgracia de que a el si lo atropello el carro y yo quede desmayada en el suelo. De inmediato me fui hasta la clínica y cuando entre lo vi lleno de aparatos para tenerlo con vida artificialmente.Tome sus manos y comencé a llorar, entre tantas lagrimas volví a quedarme dormida. Volví a soñar con la presencia de Dios, le dije que por favor no se lo llevara y él me contesto que debía hacerlo porque miguel se convertiría en mi ángel de la guarda y no lo podría ver sino sentir su presencia a mi lado para siempre. Luego desperté, le quite el oxigeno y le di un beso, pues para sorpresa mía fue correspondido por parte de sus labios rojos, pero allí en ese mismo instante el se fue y llore hasta el cansancio. Una semana después fui a la casa de miguel y cuando entre vi tres estatuas hechas de cristal tomadas de la mano, en el medio estaba yo con mi hermoso vestido de la primera comunión, al lado derecho nuestro señor Jesucristo y del otro lado la virgen Maria. Debajo de la estatua había un papel blanco que decía: MARIA DE LOS ANGELES ESE ES TU HERMOSO NOMBRE.

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La Bruja Milagros

Nos situamos en Estados Unidos de Norte América, mas precisamente en Salem, donde hace muchos años había vivido una bruja muy conocida, la bruja Milagros. Milagros era tan solo una joven de 13 años, pero con unos dotes increíbles para hacer maldades. Era muy fea, realmente fea tanto que ella vivía en una montaña sola. Como todo Bruja, tenia su enamorado, Maximiliano. Maxi, estaba perdidamente enamorado de ella, y ella de el. Un día apareció en el bosque un soldado de la realeza Inglesa, Matías, soldado aguerrido. En el centro del pueblo, se encontraba Yamila, hechicera en secreto para mantener alejadas a las bujas; ella tenia una eterna rivalidad con Milagros por el simple hecho de su oposición en pensamientos, cuando de pronto, se encontraron ella y Milagros. Atrás de Yamila, apareció Matías, con su caballo blanco y por detrás de Milagros apareció Maximiliano. Ambas hechiceras trenzaron sus poderes en una lucha demoledora, llamaradas de fuego invadían la ciudad, mientras ellas dos se enfrentaban en el cielo, en la superficie terrestre chocaban dos grandes fuerzas Matías y Maximiliano. De la batalla principal, sale victoriosa Yamila. Milagros caía desplomada rumbo al suelo. Cuando cae, Maximiliano se distrae por un momento y es apuñalado con una daga por el noble soldado. Milagros agonizaba cuando se le acercan Yamila y Matías. Las verrugas y manchas de la cara de Milagros se empiezan a ir. La belleza invadió el lugar, y con un hechizo conquisto el corazón de Matías, que dejando a Yamila de lado, levanta a la, ahora, bella Milagros y se la lleva en el caballo. Yamila se queda parada en el medio de la nada con una rosa en la mano y diciendo: “Esto ha sido un Milagro”. De ahí que nace la palabra Milagros, bello nombre que significa: CUALQUIER SUCESO O COSA EXTRAORDINARIA O MARAVILLOSA” .

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Ayer Soñe, Hoy Pienso...

Ayer después de mira TV todo el día soñé: Que del cielo cayo un cohete y prendió el petróleo como un soplete. Este cohete trajo un mensaje yo lo comprendí mientras en el sueño me hacia un masaje: "En el país del petróleo hubo una guerra de poder porque el duro no se quiso dejar joder". Era una guerra entre dos naciones para luego buscar donaciones, para recuperar el resultado de las malas acciones. Hoy prendo la TV y pienso: ¿Yo no se por qué les gusta matarse? Para más tarde andar de las manos sin soltarse. Mira viejos lentejos no sean tan pendejos, las peleas no son mandato Divino mas bien hablen al son de un vino. Paren antes de que se hagan daño y no puedan vivir por el resto del año. Lideres extraviados por el sistema sin que nadie comprenda lo que en tu mente se prenda... ...¡Porque el pueblo quiere la unión y que no exista diferencia de opinión!... Dedicado: "Al hombre que no es hombre entre los hombres, que se creen más hombres que los demás hombres"

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La respuesta

Cuando entré, Manuel ya me esperaba en un rincón convenientemente apartado. Lo abordé sin más trámite: - ¿Cuál es la urgencia? ¿Qué tiene para mí?.- - Una novedad... ¡Mi mayor orgullo!...- dijo al tiempo que ponía sobre la mesa una delicada caja que había mantenido oculta. – Ábrala, y después me da su respuesta.- Al abrirla se elevó ante mis ojos una esfera oscura, que se fue iluminando lentamente con un tenue resplandor azulado. La luminosidad del cuerpo se hizo más intensa, aunque intermitente, a intervalos mas o menos regulares. Prestando más atención vi que comenzaban a girar a su alrededor dos esferas más pequeñas; una luminosa, la otra más pálida. Mientras, en la esfera principal, se sucedían los cambios vertiginosamente. Ahora podía distinguir distintas texturas y colores, pliegues y relieves, hilos de plata, zonas de azul intenso, otras verdes y frescas. Fijando más atentamente la vista, divisé gran cantidad de diminutas formas vivientes, como pequeñas bestias. Me sentí conmovido ante el prodigio, presa de una gran excitación. De pronto, un pequeño rayo iluminó un sector de la esfera, y de la nada surgieron dos nuevas criaturas, de gran belleza y rasgos suaves. Una de las criaturas tomó un fruto que le ofrecía una pequeñísima serpiente, y se lo entregó a la otra. Cerré la caja rápidamente, sin disimular mi enojo. -¿Que le pareció? – inquirió Manuel.- ¿No es un milagro?.- Mi indignada respuesta no se hizo esperar. -Ud. me ofende. Sé reconocer una imitación.

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... Y las Estrellas

El sol reverenció a la luna cuando esta apareció, ella ascendió la montaña y allí se quedó, rodeada de estrellas. Las sombras se fueron adueñando de la montaña, intentando descender pero atadas a los árboles y a los matorrales. Más abajo había una casa, con un pequeño huerto. En el centro de este una forma permanecía estática, mirando impasible a la montaña y sobre ella, admirando el cielo, la luna y las estrellas. Pero uno de aquellos puntitos brillantes arrastraba toda su atención. Él era un simple espantapájaros, clavado allí desde que podía recordar. Su mirada era triste, y permanecía perdida en el horizonte, mientras su cuerpo, cada vez más ligero, bailoteaba pegado a dos palos según el capricho del viento. Durante el día reía con los pájaros, que ya no le temían, y se posaban sobre sus brazos en cruz y sobre su cabeza, jugaba con las hojas que arrastradas iban a parar a su cuerpo, y como gotas de lluvia caían ligeramente a la tierra, para de nuevo volver a elevarse y perderse por los campos. Pero todo esto no le hacia olvidar, nada podía. Cada día hasta que el sol dejaba paso a la luna, anhelaba su estrella, aquella que más brillaba en el firmamento. Estaba perdidamente enamorado de ella, daría todo solo por acercarse algo más a ella, por pertenecer un segundo al cielo, o por que ella pronunciase su nombre, ¡pero le parecía tan lejana!, tan bella y tan ausente. El sabia que nunca sería suya, que pertenecía a otro: el cielo era su amante y su protector, su amor y su vida. Se sentía indefenso y pequeño, pero al fin y al cabo feliz, pues el amor muchos creen tenerlo, pero pocos mueren habiéndolo sentido. Una noche el corazón del espantapájaros estaba llorando, pues las nubes cubrían el cielo, y su amante no aparecía, no le consolaba con su presencia. El viento soplaba con fuerza, y la paja que formaba el cuerpo del espantapájaros se escapaba como la esperanza de su amor. De pronto una ráfaga sacudió el valle, y él fue arrancado de la tierra, arrastrado y golpeado sin piedad. La mañana llegó. El cielo lloraba, mojando el valle de lágrimas, y ni el pañuelo del sol pudo secarlas. El espantapájaros había muerto. Su cuerpo yacía inerte, junto a unas rocas. Las hojas y la tierra habían cubierto su rostro, sobre el que aún había lágrimas secas. Murió de pena. No pudo resistir no volver a ver a su amante, que cada noche asomaba en el cielo, el compañero de su vida, y buscaba al espantapájaros, que tantas miradas hermosas la había dedicado.

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La historia del rey, el príncipe, y el carnicero

Yo al ser un rey se la metí a mi reina y como el forro se me pinchó ella un hijo tubo. Pobre hijo mío cuando al carnicero lo conoció, el carnicero lo culió. Cuando de eso me entere yo a matar lo mande, pero quería que muera sufriendo y suplicando. Así que primero lo mande traer al castillo, cuando llego yo le pregunte porque sé culio al príncipe Gastón. Y él me respondió, que sé lo culió porque él lo calentó. Yo furioso le dije, como mi hijo no es puto nuca te pudo haber calentado. Y en eso de que se quedaron discutiendo, el príncipe apareció. Cuando su padre lo vio furioso le pregunto:, hijo mío por favor dime, que no eres homosexual. Y el príncipe con miedo le dijo: , que si era homosexual, que toda su vida lo fue pero nunca lo supo. Y su padre decepcionado le pregunto: , pero hijo mío como que siempre lo fuiste, y como que ahora te diste cuenta? ... Y su hijo tímido no quiso responder. Su padre insistió, pero el niño se rehusó. En eso el carnicero, pidió por favor al niño que hable porque el no podría, ya que en uno minutos estaría sin bolas y luego sin cabeza. Pobre niño, cuando con sus pequeños oídos eso escuchó, a su padre le grito: , padre no toque al pobre carnicero el no tiene ninguna culpa, yo te explicare como me di cuenta de cómo soy en realidad, pero te pido que al pobre carnicero no lo mateéis. Y su padre con asco le respondió: , yo al carnicero no lo tocaré, pero voz me vais a explicar como fue que te diste cuenta de que eras gay. Y el muchacho agradecido le dijo:, si, si padre yo te lo diré. Y el pobre muchacho tomo fuerzas y le contó como fue que lo descubrio. Cuando el rey al carnicero liberó él corrió y se largo del castillo. Le dijo: , que él hace unos días estaba caminando por el pueblo, y le dio curiosidad por saber como era una carnicería, así que pregunto dónde sé encontraba la más cercana, y luego ahí se dirigió. Cuando llegó el príncipe llego, el carnicero sorprendido de ver al príncipe, le dijo que pasa que está abierto. El pobre príncipe sin saber que le esperaba, entró. Y el carnicero le dijo: ,príncipe que raro es verlo a voz por estos rumbos. El príncipe le contesto: , calad y decirme que es esto?. El carnicero le contestó: , esto es una carnicería, acá se venden las mejores carnes del pueblo. El príncipe respondió: , ahhh........por fin pude conocer lo que es una carnicería. Y el carnicero le insinúo si a el nunca le atrajeron los hombres?, O si había tenido sexo con uno?. El príncipe con toda su inocencia le dijo no, pero mi padre me dijo una vez que todo lo nuevo que aprendiera en el futuro me iba a servir. Y el carnicero le dijo yo soy homosexual, y si tu padre te dijo eso en ese caso, esto será una experiencia nueva para ti. Y el príncipe emocionado por aprender, dijo esta bien aré lo que me digas. El carnicero le bajó lo pantalones y sé lo culió tan pero tan duro que el príncipe sintió la pija del carnicero por todo su pequeño cuerpo, y el príncipe se dio cuenta de que le gustaba esa sensación y se volvió homosexual. Bueno padre como esa hubo muchas mas, y me gusta ser como soy y no me arrepiento de cómo soy. Su padre ya vomitando le dijo eres un asqueroso, un irrespetuoso, y lo peor de todo SOS homosexual. Eres una vergüenza para la familia, y por eso te iras de este pueblo y nunca volverás te iras sin dinero y sin todas tu lujosas cosas que tenias dentro de este castillo. Desde este momento yo ya no tengo mas un hijo, y como ya no tango heredero, me decepcionaré me hartaré de estar solo en este inmenso castillo y terminaré con un suicidio pero eso a ti no te tiene que importar porque ya no eres nadie, ya no eres mi hijo. Y el pobre muchacho obedeció y se fue con la única persona que lo entendida de verdad, el carnicero. Cuando el carnicero se entero de lo que le había pasado, se encontró con el príncipe y le dijo:, que él irá con él. El príncipe agradecido aceptó, y a los dos días se había ido del pueblo hacia el próximo pueblo. El rey todavía asqueado por en lo que se había convertido su hijo, lo mandó matar, lo mandó matar a su hijo y al carnicero. Cuando el asesino volvió para informarle al rey como había sido su trabajo lo encontró muerto, sé había suicidado. No pudo resistir la angustia de que su reina había fallecido, que su propio hijo fuera homosexual, y la depreción de estar solo en un enorme castillo vacío.

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Mal de Amores

Sentado en un "Bar" un joven muchacho, busca respuestas, sobre un amor perdido, en el fondo de un vaso, el cual parece nunca estar vacío. Se lamenta por las cosas que no hizo, por las que no dijo. Piensa "Si le hubiese dicho que la amaba, hubiese pasado lo que pasó.". Bueno, mejor les cuento "lo que pasó", porque no creo que entiendan mucho hasta ahora; verán, esta joven muchacha se menospreciaba demasiado, tenia la estúpida idea de que no era querida por nadie, entonces una noche de tormenta, al haber ingerido cantidades excesivas de whisky, se suicidó, desnuda en su bañadera, haciendo un par de cortes en sus muñecas. En un costado de la bañadera se encontraba un papel con unas palabras escritas en él. Estas eran esas palabras:" Estoy cansada de este mundo de mierda, estoy cansada de buscar, y no encontrar, a una persona que me quiera. La verdad, es que estoy cansada de amar y de no ser amada. Escribí esto para que sepan la razón por la que me mate. Y bueno, que mas les puedo decir que: Ciao". Estas palabras paseaban por la mente del joven, y cada vez que cerraba sus ojos, para escurrirlos de lágrimas, veía ese papel; lo estaba destruyendo por dentro. En el momento en que el alcohol empezaba a perturbar sus acciones, estalló en llanto y comenzó a gritar: "¡¡¡¿Por qué?!!! Yo la amaba... yo la sigo amando... - y arrojando un vaso al piso, gritó- "Ahora ya no está y nunca se lo podré decir.". El pobre muchacho fue echado del "Bar". De alguna manera este llegó a su hogar. Abrió y sin siquiera cerrar la puerta se dirigió al baño. Las únicas palabras que cruzaban su mente eran: "Fue mi culpa". Limpió la bañadera, se dirigió a escribir algo en un papel, y lo colocó a un lado de la bañadera. Luego busco una navaja y la colocó en un borde de la misma. Se quedó un rato pensativo, parado, como si fuese algún tipo de estatua, para luego comenzar a desvestirse y acostarse en la bañadera. Sujetó la navaja y, con fuerza tajó sus muñecas; pero como el idiota no puso sus manos dentro de la bañadera el papel se mojó con la sangre, y terminó destruido. Él sintió como sus fuerzas se le escapan, y como sus ojos, poco a poco, se le iban apagando. Supongo que querrán saber lo que decía aquel papel, así que se los digo ( y si no lo querían saber, se joden): "Estoy cansado de este mundo de mierda, estoy cansado de extrañar todo el tiempo a la misma persona. La verdad es que estoy cansado de que me echen siempre de los bares cada vez que tomo por ella. Escribí esto como un culto hacia mi amada, así que me despido citando su ultima palabra: "Ciao".

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El Tiburón

Una persona que muchos pensarían que es loca meditaba tranquila; cuando les digo que pensarían que es loca, no lo digo porque piensa diferente a usted o a mí, sino porque es una persona malvada, luego entendran por que les digo tal cosa. Esta persona era un asesino al que llamaban "El Tiburón", así lo llamaban porque era un simple caníbal en una sociedad que el canibalismo es también conocido como un asesinato. Su método para matar era el de "seducir" a alguna joven y luego la comía hasta que esta muriese, he ahí la razón por la cual digo que era malvado, porque en vez de comer hasta quedar satisfecho, comía hasta que la joven moría. Su crimen con más consecuencias comenzó con una de sus usuales "seducciones". Estaba en una calle donde siempre se encuentran las famosas "putas"; paró su auto cerca de una de ellas y le dijo- ¿Cuanto cobra'?- y ella respondió con un tono de sensualidad en su voz- 50$ la hora -. Fue ahí cuando él abrió la puerta y le permitió entrar a la hermosa "dama". Él condujo hacia un tipo de hotel vulgarmente llamado "telo"; rentó una habitación y lentamente se dirigieron hacia esta. Dentro, se pusieron cómodos, y él comenzó a hablar: - y ¿Cómo te llamas?- dijo con voz suave. - Crystal- respondió y, luego preguntó- ¿y vos?-. - Me dicen el Tiburón- respondió. - ¿Por?- interrogó risueña. - Te explico, - dijo- ¿Viste las películas de los tiburones... que generalmente primero se comen a las mujeres que están nadando?- - Si- dijo desconcertada. - Bueno supongamos que, obviamente, vos sos la mujer, yo soy el tiburón y, la ciudad es el mar ¿Qué pasaría?-. - Me tendrías que... ¿Comer?- preguntó temerosa. - Así es- dijo feliz. Ella se puso alerta esperando el momento que él sacase su arma, pero en el momento más inesperado, se le echó encima y le mordió la garganta. Los gritos de esa mujer no se hicieron esperar. La gente que estaba cerca se alteró con los gritos, entonces llamaron a la policía; la cual llegó rápidamente. Después de un muy corto rato los gritos se ahogaron en muerte y, así él dejo de comer. Se dirigió al baño y se limpió la boca. Miró por la ventana y vio tres patrullas. De las patrullas bajaron seis "canas"; cinco de estos entraron y uno se quedó vigilando que nadie saliese del edificio. El malvado caníbal se quedaba sin tiempo y, peor aún se había quedado si ideas. Se estaba volviendo loco cuando de repente oyó que los "canas" golpearon su puerta, en ese preciso momento su mente se derrumbó. Estaba a punto de salir y atacarlos, cuando se le ocurrió una idea. Se acercó a la ventana que estaba en sima del que vigilaba la entrada. Se preparó para saltar y eso mismo hizo. Fue una caída muy silenciosa y precisa también, ya que cayó justo en la cabeza del guardia. El guardia murió enseguida pero a él lo único que le paso fue que se quebró la tibia y el fémur izquierdos, se dislocó un hombro y quedó dos días, inconsciente. Cuando despertó estaba en una habitación en el segundo piso de un hospital, acompañado por un lisiado, que en ese instante estaba dormido, y por una hermosa enfermera, que le estaba dando la espalda ya que estaba atendiendo a su dormido paciente. No se aguanto las ganas de darse un pequeño desayuno, entonces se levanto sigilosamente y la sujetó por el cuello, tapándole la boca. Le acercó la boca a la oreja de la enfermera y le dijo- No tengas miedo -. Y en ese momento le dio un tarascón al yugular. Ella trataba de gritar mientras él disfrutaba la sangre pasando por su garganta. Para cuando ella había dejado de respirar él ya estaba satisfecho. Ahora tenía que esconder al cuerpo para ganar algo de tiempo para así poder escapar. Habiéndose ocupado del cadáver, se pudo ocupar del escape. Luego el otro lisiado despertó y¡ Que sorpresa se llevó cuando encontró a la enfermera muerta en su cama! Empezó a gritar -¡ GUARDIA!(Peor que Diego Torres), para cuando llegó el guardia no encontró mas que un cadáver, un hombre traumatizado y una ventana abierta.

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24 Horas

Largo trecho quedaba por recorrer y poco tiempo para recorrerlo ya que la criatura que buscaba hacerlo, estaba llegando al fin de su existencia. Tras cantidades de sufrimientos a través de su corta vida, de alguna manera, le habían llegado unas 24 hs. de felicidad. Tuvo que esperar un periodo de tiempo encerrado, desterrado, en una estructura creada por sí mismo y en su mente. Fue un gran sacrificio, pero no en vano. Llegó la primavera y, con ella se fue su encierro. Abrió sus ojos y vio un nuevo mundo de posibilidades. Extendió sus alas y se echó a volar. Pasaron ya 6 hs. Y no llegaba a su cometido, se exasperaba, se estaba quedando sin tiempo. Su felicidad que recién había comenzado ya llegaba a su final. Sentía que un cronometro dentro suyo contaba el tiempo que le quedaba. Ahora eran 23 las horas que ya habían pasado y la pobre criatura no aguantaba la presión de saber que en tan poco tiempo su vida se acabaría. ¿De que sirve esperar toda una vida para cambiar si, luego de hacerlo, vas a estar pensando en el tiempo que te queda? Es una situación de mierda. Al llegar la hora 24, sintió el deseo de elevarse, así que lo hizo. Pero, derrepente todo se había acabado. La caída fue terrible y el colapso espantoso. Y así fue que todos sus intestinos se destrozaron, y de la forma más horrible esta criatura, al fin, murió.

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Canción del Umbral de la Muerte

En la soledad de una oscura habitación, frente al fuego de una fría chimenea, se lamenta un joven compositor. Sentado en un sillón de cuero en el cual, cualquier otro momento se hubiese sentido cómodo, pero esa noche no. Sus ojos estaban medios llenos de lagrimas; al igual que una botella lo estaba de whisky, sobre una pequeña mesa que se encontraba a menos de un metro del sillón . En su mente vagaban fugases recuerdos de una mujer; y en sus manos se encontraba su fiel amiga, que con cuyas cuerdas esta alma desolada tenia pensado utilizar para expresar estos recuerdos. Todos sus pensamientos se referían a esta mujer, y él seguía sin poder crear música alguna, hasta que de repente sus dedos se empezaron a mover y crearon la más hermosa pero más triste canción que se halla escuchado nunca. Cada nota que sonaba era una razón para dejar de pensar, para que de alguna manera este joven pudiese olvidar y mientras que sus lagrimas recorrían su rostro y que la música fluía, él se preguntaba si ella era real, si era realmente una razón como para hacer tal cosa. ¿Era ella una mujer, un ser humano? Por lo menos un ser vivo, pensó, pero luego se preguntó ¿Era alguna clase de ser? O tan solo una canción que creyó escuchar en lo que pensó que era el umbral de la muerte. Luego empezó de nuevo el balbuceo en su cabeza y descubrió que "ella" era un ente místico, el mismo que le había dado una razón para existir, había escrito una canción dedicándosela a la música. A pesar de haber descifrado sus pensamientos seguía sintiendo un vacío dentro de su ser. Tan profundo era su sentimiento por la música que era capas de todo. De pronto la melodía cesó y sus manos ya no sostenían a aquel cordófono, estas sostenían un instrumento de metal prácticamente inservible. Sus ojos más húmedos que nunca se serraron, dejando caer un par de lagrimas que rápidamente colapsaron contra el suelo, y con una expresión de tristeza en su rostro colocó este instrumento en su cabeza y puso su dedo en el gatillo preparándose para disparar. En ese momento cerró los ojos con más fuerza y jaló del gatillo. Se escuchó un estruendo que hubiese alterado a cualquiera pero a él no; él pudo olvidar y, al fin dejó de pensar.

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Martha

La voz de Martha sonaba particularmente extraña. Casi infantil a pesar de sus 29 años. -Hoy tengo ganas de pasear en monopatín. –decía- Y su voz sonaba aguda, chillona. Un espanto. Martha sabía de las noches de jerga y alcohol. De los días de 48 hs. con ayuda de substancias ilegales. Y de incontables hombres que habían recorrido su menudo cuerpo de mujer. -Siempre quise tener un pony, para pasear, para ir de compras al Alto. Desde su adolescencia supo de caricias malsanas, que creyó serían las que corresponden al amor. Las que le propinaba un tal Ernesto, obrero de la construcción, de cuerpo robusto y cerebro blando, que sólo encontraba paz en su desdicha en un cartón de vino amarillo y sabor dulzón. -Un día fui con Zulema a una calle pintada con muchos colores y casas de chapa, como la mía, pero lindas. Con muchos colores… No tenía grandes aspiraciones. Su alma ocupaba un cuerpo prendado al demonio, que desparramaba sexo al caminar. La tuvo en oferta durante mucho tiempo, pero el diablo decidió quedarse con lo mejor de ella. Había elegido vivir de la manera que le demandara el mínimo esfuerzo. La decisión no era buena, pero al menos había decidido algo, lo cual no era poco. Aunque quizás, en el fondo, ella no había decidido nada... Nadie la tomaba muy enserio, pero eso a Martha no le molestaba, al contrario. Para la mayoría de la gente la chica no tenía futuro, porque la condenaba su pasado a vivir en este presente que ella misma se había forjado. Solamente Luis se preocupaba, en silencio, por ella. La observaba muy discretamente y analizaba todos y cada uno de sus actos. Se podía decir que hasta sufría por ella. -Una noche que llovía, un señor me dejó dormir en una estación de subte. Luis era cabo de la federal. Hombre de pocas palabras y mirada profunda y desconfiada, que conoció a Martha en la 7ma, cuando la llevaron por escándalo en la vía pública, el día que le marcó la cara a un gil por querer pasarla con el pago de sus servicios. -Los bizcochitos de grasa son los que me pierden, se me van derecho a las caderas, pero me encantan! Él fue quien le consiguió ese cuartito en el hotel "La Coruña". Don García no quería saber nada con Martha, pero Luis le recordó un favor que le debía. Fue nombrarle a los bolivianos que le había sacado a culatazos del hotel. Él solo, sin más que la reglamentaria que llevaba permanentemente, aún de franco, bastó para acabar con la bandita de narcos que hospedaba –sin saber- el gallego. -Luís me quería. Yo nunca le creí cuando me lo decía, pero me quería. La vida del cabo era una vida rutinaria, oscura y mediocre. En el fondo él tampoco había podido elegir que hacer, porque desde muy pequeño tuvo que tomar grandes decisiones. En la mayoría de ellas se había equivocado, y lo malo era que persistía en el error en lugar de intentar buscar una salida. Prueba de ello era que aún continuara casado con Rosita. - Me gustan los aros grandes, esos que cuando te los ponés, todos te miran... Zulema, cada tanto, la llevaba a pasear, pero Martha necesitaba mucho mas que eso, aunque no sabía como pedirlo, e incluso, cuando se lo ofrecían, no lo aceptaba, quizá por no entender. - La carne me gusta jugosa, si todavía sangra, mejor. Luis era el único que podía llegar al meollo del asunto. Por otra parte era el único al que se lo notaba interesado por llegar. Pero se le hacía muy difícil porque no encontraba respuesta alguna. - No se que le ven al valet. Para mi no hay como la cumbia. Los años fueron pasando rápido para Martha, había vivido mucho. Demasiado. En noches de drogas y alcohol se entregaba en las bailantas a la danza con movimientos sensuales y mirada perdida, mientras jugaba con los –a veces sorprendidos- parroquianos. -Luís. Buen tipo. Es muy serio y callado, pero es bueno el Luisito. La noche se hizo eterna el día que le "regalaron" mala merca. La encontraron en el umbral de mármol blanco del conventillo donde vivía Zulema. Había espuma amarillenta en su boca y pecho y sus ojos miraban los restos de su cerebro. Luis, cada tanto, cuando tiene franco, toma el colectivo y en su bolsito lleva bizcochitos de grasa, el termo y el mate. En silencio ceba unos amargos sentado en el pastito corto mientras mira los ojos de Martha que –a veces- brillan y le regala una mirada tierna. -Los claveles me pierden. Son de lindos… Cuando el mate se lava, Luis se levanta, da un suave beso en la frente ausente y se encamina hacia el portón de la Colonia Montes de Oca (Manicomio). Luis camina solo por las noches.

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Noche de ronda

Dejame hablar, dejame hablar... Si no me interrumpís te explico bien que fue lo que paso. Porque si vos le das bola a las estupideces que se andan diciendo por ahí, claro, como no te vas a poner así. Sobre todo, después que el boludo ese de Sergio, -el pedazo de bocón ese que abre la boca y se le caen las boludeces- se delira con toda esa manga de idioteces que lo único que logra es armar quilombo entre los amigos. Porque yo, antes que nada soy amigo tuyo. Buéh, amigo... lo que se dice amigo, no. Digo, de esos amigos que por ahí desaparecen por un tiempo, que vos no sabés que es de la vida del tipo, pero están. ¡Carajo si están! Porque vos lo llamás y el tipo ahí, de fierro. Siempre listo! Y vos lo mismo con él. Vos lo mismo, ojo... Pero el caso es que... Como te lo digo..? Viste cuando te cuentan eso del escorpión que le pide a la rana que lo ayude a cruzar el río? El de la rana... que le dice que no porque la va a picar y el escorpión que no... que cómo te voy a hacer eso... que si te pico nos ahogamos los dos... y va el chabón y la pica justo cuando están en el medio del río y se cagan ahogando los dos. La rana y el escorpión. No te acordás? Que el escorpión le dice, justo antes de ahogarse, le dice "Perdoname, está en mi naturaleza" Buéh, creo que lo que pasó estaba en mi naturaleza. La cosa fue mas o menos así: yo estaba acodado en la barra, con el vaso de ron con coca reglamentario... ese que tomo yo, sin limón, porque dicen que el limón te hace doler la cabeza, viste?. Bueh, la cuestión es que ya me había clavado unos dos o tres vasos, y digamos que estaba un poco picadito. Pará, pará. No me mirés así. No estaba borracho. Estaba... digamos… alegrón. Miraba para acá y para allá, como sin prestar atención, pero vos sabés bien que yo puedo estar hablando con vos del sentido de la vida, y si mis ojos ven una mina que me gusta, la siguen hasta debajo de la cama. La cuestión es que Jimena estaba pavonándose por ahí... Jimena, esa que antes salía con Sergito... la que tiene una cara... como te puedo explicar... de esas minas que no tienen prejuicios, viste?... una cosa así como la prima de Alberto. Bueno, la cuestión es que la mina bailaba y bailaba, toda provocativa, y yo meta mirarla y mirarla. Por ahí la veo pasar a Cyntia, que me saluda desde lejos, pero no le quise dar bola, porque sino la gorda se me pega y no me la saco mas de encima. ¡Porque es buena mina, eh!? Pero es muy pesada. Y no lo digo solamente porque está gordita, porque antes, cuando no me daba bola, estaba bastante buena. Mas de uno se la quería ganar. Ta bien, ta bien. No bufés mas. Vuelvo al tema: Jimena sigue bailando y cada tanto marca para la barra. Porque lo que tiene es eso, es muy mirona. Además....baila de lindo!!! La historia es que yo apuré el trago, y me mandé para donde estaba ella. Le estiro las manos y me las agarra. Como te podrás imaginar, ahí nomás empecé a pelar mi mejor repertorio de baile. A los dos minutos la minita me dice: "Ah!!! Pero sabés bailar!!! "Si. Tres años en la Pitman" le digo. Y yo dale que va! Y asta ahí, todo bien. Pero, vos viste como son estas locas, porque están todas locas. La tipa me manda que el novio la engañaba con un estibador. No Sergio. Nooo, Sergito noooo. Porque será medio boludo o lo que vos quieras, pero el tipo, como dicen en Brasil "Pra frenchi". No, un novio que tenía, que se yo. Uno. Parece que el chabón era de ir y venir, y esta con el rollo. Ahí fue cuando me dije "Hoy te toca" "Hoy puede ser" Entonces…, escuchame, escuchame. Entonces yo le doy letra a la mina: como puede ser!? Justo a vos!? Estaba a punto de empezar a tirarle mierda al chabón, a prender un poco más el fuego, pero un poco, no mucho viste. Para que no queme del todo y me termine quemando yo. Entendés. Y fue ahí cuando entró y se me paró al lado. No lo podía creer loco!!! Mirá que hay millones de boliches, eh? Y el tipo justo tiene que venir a caer adónde estoy yo. Eso es tener mala leche. El no se dio cuenta de que yo estaba ahí, aunque a lo mejor si, pero se hizo el boludo, como para estudiar el terreno, viste? Encima era grandote. Es grandote, bah! Mas grande que Pepe, si hasta creo que me saca dos cabezas. Y menos mal que hace un tiempo que dejó de ir al gimnasio que iba, sino seguía creciendo. Para colmo vino con dos amigos, que se ve que trabajan con él, cuando era patovica en City may, porque de ahí es que viene la historia... No me digás que te pensabas que era el novio de Jimena?? Nooooo, nada que ver. El coso este me la tenía jurada desde hacía un tiempo, porque yo me gané una minita que se quería levantar él. Porque, claro, los tipos que están en los boliches siempre ganan, y no se bancó que un perejil como yo lo madrugara. La piba no era gran cosa, pero la actitud le jodió, aparte que lo gastaban todos los que paraban con él. La cuestión es que yo tuve que aflojar mi avance con Jimena y empezar a cuidarme del ñato este, porque la verdad es que me la veía fulera. Además, acá entre nosotros, no se si alguno de los pibes iba a saltar por mi, porque estos la juegan de amigos, pero cuando tienen que estar, no están... no son como nosotros, viste? Que capaz que alguna vez nos mandamos un moco, pero cuando las papas queman, estamos ahí para hacerle frente a lo que se venga... no? Bueno. El coso este me dice "Vos y yo tenemos que hablar". "Tenemos que hablar" ¡Andá a la concha de tu madre! Le dije, Yo con vos no tengo nada que hablar. Ni con vos ni con los tarados esos que trajiste. Y me le paré firme. En realidad tenía un cagazo padre, porque pensé "Estos ahora me matan". Pero no podés amainar. No podés. Porque estos tipos la juegan con el lomo ¿viste? Ellos imponen presencia, nada más. Pero se encontraron con uno que les hizo frente. Un loco dirás vos. Si, pero un loco que se plantó y no se apichonó. Porque, escuchame bien, porque si todos nosotros nos plantáramos de vez en cuando y le diríamos que con nosotros no se jode, otra sería la historia. Que me vienen con la deuda externa, que te plantan la bandera si no pagás, que la globalización, que con los poderosos no se puede. Que se vayan a la renegrida concha de su madre, viejo! Pero bien a la concha de su madre! Entonces, como vi que la bestia ese se quedó, ahí… medio cortado por mi reacción, yo –la verdad- me agrandé. Si, me agrandé y se la seguí. "Vos y todos esos culosroto que trajíste se pueden ir bien a la mierda" El tipo medio como que cambió la cara. Se fue transfigurando y medio como que crecía cada vez más. Me agarró de la camisa, de eso me acuerdo. Me revoleó para donde estaban los otros parados y… después no me acuerdo bien lo que pasó. La cuestión es que me desperté en una plaza, sentado debajo de un árbol viejo, con la camisa toda rota y manchada, mitad con sangre y mitad con vaya uno a saber qué... Eso me dio bronca, ves? Porque era la camisa azul... esa que tanto me gustaba, te acordás?... La azul que parece de seda... si una vez te la presté cuando te querías ganar a una minita que hacía promociones, no te acordás?... Que te vas a acordar, si vos no le das bola a la pilcha... La cuestión es que abrí un ojo... quise abrir el otro pero eso no fue tan fácil. Tenía acá todo una cosa así, hinchada... Y dolía!!! Cómo dolía!!! Me levanté como pude, y veo que ahí nomás, en un banco, estaban el Julio y Sergito. Se vé que ellos me habían llevado hasta ahí. Los miré y estaban bastante arruinados. Cuando ven que me estoy acercando, salta el Julio y me grita: La puta madre que te parió!!!.. A vos te parece? Yo me acababa de despertar, y el chabón en lugar de preguntarme si estaba bien, de ayudarme o lo que sea, va y me insulta. Yo le pensaba contestar, pero como no me acordaba de nada de lo que había pasado me dije: y si este cobró por culpa mía?... entonces me la banqué como un duque, y esperé para que siguiera hablando... "Siempre el mismo bocón!! Vos y esa lengua que tenés –me dice- que no para nunca!" "Para que mierda me tengo que juntar con gente como vos, que lo único que saben hacer es quilombo!" Se había enojado un montón Jorge. Pero mal, mal. Con decirte que si no se mete Sergio y lo para, el chabón me quería recontra cagar a trompadas! Te imaginás? Lo único que me faltaba era seguir cobrando. Cuando se calmó un poco, y cuando digo un poco digo exactamente eso, porque todavía el chabón está caliente conmigo. Mirá que lo llamé varias veces y no me atiende. Bueno, cuando se calmó me dice..: "Pensar que el grandote ese lo único que quería era venderte una rifa". Yo me quedé, como decirte, helado. Pero, ¿cómo una rifa? Claro, resulta que el pato vica me encaró para venderme una rifa, porque parece que están juntando plata para comprar máquinas nuevas, de ésas que te cuentan los pasos que das…, a que velocidad, que se yo. De esas con todos los chiches para el gimnasio. Qué me iba a imaginar que era por eso!? ¿!A quién se le ocurre ir a un boliche a vender rifas!? Dejame de joder…! Entonces fue cuando apareció Laurita…, tu hermana. Vos sabés como soy, no? Para mi las novias y las hermanas de mis amigos no tienen sexo, son muebles... Aunque hay cada mesita de luz, que mamita querida...no, no, en serio. Yo soy, ante todo, muy respetuoso de las minas de los demás, y de las hermanas de los amigos. Pero también vos tenés que entender que yo estaba todavía un poquito mareado por el escabio, y que necesitaba un poco de contención, porque me habían dado para que tenga, guarde y reparta... Y... y también viste como es Laurita... re dulce, tierna.... es como si tu vieja te viene a cuidar cuando estás enfermo... y se ve que yo le inspiraba algo de... como decirlo, no era lástima, no... era, digamos... ternura, eso! Ternura es la palabra. Ella se apareció de golpe entre nosotros y me empezó a defender. Cuando los otros se calmaron me dijo: Uhhh, cómo estas!! Dejame que te cure. Y la verdad es que... tiene una mano!!! Parecía una enfermera loco. No sabés lo bien que me atendió. Además yo necesitaba algo de afecto, y se nota que ella es una mina de corazón, y ahí nomás le pintó el lado maternal. Y me empezó a acariciar, y acariciar, con esas manos tan suaves que tiene, y me miraba con esa carita dulce que... pará, pará. Calmate, no es lo que estás pensando. Todo esto te lo digo pero de onda. Mirá si yo me iba a estar calentando con tu hermana... Entonces me dijo que necesitaba un botiquín para curarme, que tenía uno en la casa. Y me llevó nomás a la casa… ¡Lo tiene lindo el departamentito, eh!! Se nota que es una mina limpita. Todo ordenadito, con olor a cera. Yo no sentía olor a cera desde que mi vieja le daba cada estrolada al piso de madera que lo dejaba impecable. -Bueno, así quedó, con la cintura hecha polvo.- Bueno… esteee… Bien! Nooo, un fenómeno! Me dejó bieeeenn! Me curó. Lindos ojos tiene tu hermana, eh. Que color son? Porque muy claros no son. Pero lindos, sí. Si es varón le vamos a poner Fernando. Como vos.

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Un Recuerdo que no voy a olvidar...

Hola, yo me acabo de mudar de mi barrio y por ahora no extraño, pero de mis amigos no me voy a olvidar jamás. Ahora les voy a contar quienes son. Comienzo con Federico, él es un pibe común, es mi mejor amigo y el de Laureano. A él le gusta Marianela que era la única chica de la banda Mondial (así le llamábamos al grupo de amigos del barrio). Él siempre esta vestido de jeans. Laureano también es mi amigo. A él lo reconocen siempre por sus anteojos y por como se viste, nunca combina sus colores, es uno de los más inteligentes de la banda y también es fanático de las PC. También esta Tomás que es el amargo del grupo, es egocéntrico, egoísta, ambicioso y maleducado; a él también le gusta Marianela pero es totalmente distinto a Federico. No es malo, pasa que al no saber como tratar a la gente educadamente, los trata mal y por eso lo ven como malo. Pienso que si lo ayudan puede cambiar. Me toca contarles como es la dama de la película, se llama Marianela y es súper linda, a mí me gustaba pero como también es la chica que le gusta a Federico decidí que mejor trataba de olvidarla. Siempre se viste con una minifalda cortita, eso hace que los chicos la miren y que Tomas se enfade. Nicolás es el hermano de Marianela. Es el más chico del grupo y por eso es el más imaginativo. Siempre se viste con un traje de Superman o de Batman. No me gusta hablar de Jeremías ya que él, es un chico malo como Tomas. Él es el hermano de Tomi y por eso se deja influir por su hermano y por ultimo vamos a hablar de un personaje de mi vida muy importante, el Nono. El Nono era el abuelo de la banda Mondial. Se prendía en los partiditos, contaba chistes verdes y hasta una vez, se trepo a un árbol y se cayo; estuvo en el hospital durante dos semanas con una rotura de brazo. Acá acabo de contarles como son mis amigos, ahora les contare una anécdota que recordare por el resto de la vida. Una tarde de sol, nos habíamos juntado en la esquina todos los chicos menos Tomas y Jeremías que como se habían peleado con Nico no quisieron venir. Estábamos charlando y un diario se pegó en la cara de Laureano. El diario decía lo siguiente: “Se ofrece recompensa por perro ovejero alemán $$ 10.000 $$. La cara de los chicos al ver esa nota, era indescriptible. Enseguida nos juntamos en la puerta de mi casa con la tiza e hicimos un plano del barrio, este lo dividimos en sectores. Nos dividimos en dos: Laureano y yo, Marianela y Federico y El Nono y Nicolás. La caminata empezó y termino al rato porque el Nono quiso saltar una zanja y se enterró medio cuerpo. Marianela y Federico no buscaban el perro porque estaban hablando, mientras Mari hablaba Fede estaba todo colorado. Pasó un tiempo y se enteraron Tomi y Jere y enseguida se pusieron en campaña para poder encontrar al perro. Pasaron semanas y Nicolás gritó: -¡¡¡¡¡¡Acá!!!!!!. La banda Mondial corrió hacia donde estaba y ahí, se encontraba el perro mal herido en una pata. El Nono lo cargó en su espalda (que la tenía bastante mal) y lo llevó hacia la veterinaria y allí lo curaron. Luego de que salió de la veterinaria no lo devolvimos inmediatamente, antes jugamos con él. Jugando con el can, vimos a una familia muy mal económicamente; vivían en una casa muy chica, de madera, no tenían agua caliente, tampoco teléfono y los nenes andaban descalzos. Nos miramos y nos dio lastima. En ese descuido, dos individuos de negro nos robaron el perro. Uno era gordo y llevaba un paquete de papas saladas y el otro tenia el pelo rojo. Sin ninguna duda, eran Jeremías y Tomás. Ahora nuestro objetivo era recuperarlo. Los buscamos y los encontramos; nos dijeron que ellos no habían sido. Revolvimos toda la casa y no encontramos al perro, si no fueron ellos ¿quienes fueron?, fue la pregunta que nos planteamos. Al día siguiente llegó la confesión: En un papel escrito a maquina de escribir nos explicaba todo: “Nosotros robamos el perro y ya lo transformamos en plata. Esta está en el Banco así que bye bye, firma Jere y Tomás. La ira que teníamos en ese momento llevo a que Nicolás saliera a la calle, buscara a Jeremías y le metiera tremenda piña en la cara. Ahora hay que conseguir la plata para ayudar a esa familia. Laureano, el genio de la computación, entró en Internet e intento averiguar el número de cuenta del dinero. No pudo, ya que esta bajo contraseña. Esto no funciono así que utilizamos el plan B. Marianela se hizo la que estaba perdidamente enamorada de Tomas, con mucho asco lo besaba y lo acariciaba hasta que en una tarde... Esa tarde, Mari entró en la casa de Tomi y entre charlas y charlas se entabló el siguiente diálogo: -Tomi, ¿vos usas los Bancos? -Si, si no donde me siento -¡No bobo el banco de Plata! -Ahh. Si, ¿por? -No por nada y vos, ¿me querés? -Sí mi amor. -Entonces compartamos todo. ¿Dale? -Sí, ¿qué querés? -Tu contraseña del banco -MARIANELA -¡Gracias bobo, ahora te vamos a poder a sacar la plata del banco, ladrón! Corrió a lo de Laureano y le dio el password enseguida. Pero por supuesto que el dialogo no fue así, duro como tres horas pero yo no les puedo contar todo el dialogo porque se duermen. Laureano entró en Internet y logro averiguar el número de cuenta. Esto decía la PC: CODIGO: 3652. Ahora teníamos que entrar al banco y sacar el dinero, pero existe un inconveniente, somos todos menores y no podemos sacar plata del banco. A las tres horas, fuimos al banco Marianela, Nicolás, Federico, El Nono (el mayor del grupo) y yo. Tuvimos la mala suerte que cuando entramos nos paso lo peor, estaban robando. Nos hicieron acostarnos en el suelo boca a bajo pero, el Nono tenia problemas de la cintura así que, él no se agacho. Cuando los malhechores se descuidaron, el Nono pegó un salto y con su bastón le pegó en la cabeza a uno. Este se desmayó y los otros dos tomaron al abuelo y lo ataron contra una baranda. Seguido a esto, Nicolás, vestido de Superman, se puso a pelear con unos de los malhechores. Él no pudo hacer nada y a cambio recibió un balazo en el omóplato. Los gritos de la gente del banco eran algo indescriptible. Enseguida salieron corriendo por detrás del Banamex ya que en la entrada estaba la policía. A Nico no le paso nada, estuvo en el hospital y por lo que yo escuché, le habían sacado la bala y se iba a quedar 6 semanas en el lugar. Luego de todo esto, pudimos sacar la plata del banco y se la entregamos a esa familia. Todo estaba re bien pero hasta que llegaron Tomás y Jeremías y quisieron que le devolvamos la plata. Nosotros le explicamos lo que habíamos hecho con la plata; en un momento, se enojaron pero al fin y al cabo entendieron que era mejor darle la plata a esa gente en vez de que la tuviéramos nosotros. Aunque no estábamos muy bien económicamente, podíamos vivir, pero esa gente la necesitaba más. Luego de esta charla, armamos dos equipos y nos pusimos a jugar al fútbol toda la tarde. Este fue el mejor día de mi vida, y aunque me halla mudado, no me voy a olvidar de ellos. Ahhh. Me olvidaba de contarles algo. Recibí una carta de ellos. Decía que Marianela y Federico se habían puesto de novios; el Nono y Nicolás juegan todos los días a “Batman & Robin”; Tomas es monaguillo de la Iglesia del barrio; Jeremías empezó a hacer una dieta, Laureano empezó un curso de computación y va a estudiar Ingeniería en sistemas. Bueno, me despido porque me tengo que ir a fútbol. Mi nuevo barrio me espera, chau.

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La Carta

Querido Mauricio: ¿Cómo te va tanto tiempo?, che hacia un montón que no te escribía, tengo ganas de verte, ¡cuanto hace!, te extraño, me hiciste mucha falta, me gustaría que me respondas, que me cuentes que onda con vos, que pasa, si te casaste, cuantos hijos tenés, si tenés. Ahora estoy pensando, te acordás cuando le tiramos unos huevazos, jajajjajaajjajaja, yo me acuerdo y me muero de la risa que después salió y nos corrió como tres cuadras en calzoncillos, eso estuvo bárbaro. Yo tuve tres hijos: Martín, David y Micaela, son una bendición para Mi, porque todavía me desvivo por ellos. También me viene a mi memoria cuando le prendimos fuego, sin querer, la casita del árbol de los mellis, que nos esperaban en la esquina de tu casa, nos peleamos, yo termine con un ojo negro y vos con la nariz sangrando, Pero a ellos no los habrá conocido ni la madre, jajá, eso fue bárbaro. Me encantaría vivir esos momentos de nuevo, estar juntos en aventuras de nuevo, pero yo, con 62 años no puedo ni correr a una tortuga, aparte, hace tres meses que fui viudo, si, Azucena falleció, y todavía no lo pude superar. Te necesito, necesito un abrazo tuyo, lastima que estas viviendo en Madrid, y yo acá en nuestra Argentina querida. Me despido de vos, espero tu respuesta, te extraño mucho, nos veremos algún día, si el destino así lo desea. Ah, antes que me olvide, ¿te puedo pedir un favor? Anotate mi tel (xxx-xxxx-xxxx), llamame. ¿Si?, no vemos, chau. Matias
Autor: Mati®

Historias fictisias

Diario Íntimo de un adolecente

27/1 Hola, como estas, yo bien, recién empezando a probar esto, yo veo que mis amigos y amigas tienen diarios íntimos, y yo quería probar. Me presento: me llamo Martín Nicolás Botteri, tengo 14 años, vivo en la ciudad de City Bell, tengo dos hermanos, Luciana y Gabriel. Mis viejos son lo mas: Marta y Juan. Te cuento algo rapidito para que me conozcas, hoy tengo un cumpleaños de 15 de una prima mía, me declare a Nadia y la estoy esperando a que me conteste. Mi vieja me engancho masturbándome en mi pieza y me cortaron el pelo. 28/1 Hoy no me paso nada en especial. Llame a un programa de TV. para ganarme un compact de Rodrigo pero, yo no tengo suerte así que no me gane nada. Sigo pensando en Nadia, que me va a contestar pero, contestándome lo que me conteste yo siempre la voy a querer como amiga. 29/1 Hoy tuve un día de mierda, para empezar, mi viejo quiere que junte $62 para pagar los llamados que hice ayer al programa de TV... Seguro que si yo hubiese ganado los $5000 mi viejo me hubiera felicitado, aparte mi vieja me dio autorización. Parece que papá se tranquilizo un poco, pero igual tengo que pagarle a mi viejo. 31/1 Hoy conseguí $50 para saldar un poco la deuda con mi viejo. También con Jesús y un amigo nos fuimos al Zoo, vimos que estaba todo descuidado, los animales muertos de hambre, todos sucios. A la tardecita nos fuimos al centro de mi ciudad a mirar vidrieras y a Musimundo. recién le acabo de pedir permiso a mi viejo para llevar a mis hermanos al Zoo, y me dijo que no por que Luciana se porta mal. 01/2 Hoy no me paso nada interesante, mire una peli, re joya, 5 estrellas, Cada vez es mas corto el tiempo que falta para que Nadia me conteste. 02/2 Hoy volvió Nadia y de entrada le dije lo que le tenia que decir t me dijo que mañana me iba a contestar si quiere ser mi novia. Conocí nuevos amigos en Internet. 03/2 Hoy hable con Nadia por teléfono y me dijo que no podía salir para contestarme, ni siquiera a la puerta pero, yo la vi con Paula y con Shaquelin en la puerta de su casa. Conocí a Guadalupe, una platense de Internet, me pareció una piba muy buena y le di mi teléfono para que me llame. 04/2 Hoy fui a lo de Sandro, un tío mío, y la pase re-bien, jugué al fútbol, comí, me reí, etc. Me respondieron mi dos amigas de Internet: Guadalupe y Susana y yo me entusiasme por que son mis primeras amigas off-line. Me traje dos CD´S de lo de Sandro, una de La Nueva Luna y otro de Tambo-Tambo. Hoy tuve un encuentronazo con Nadia porque como ayer me mintió y yo le dije y me dijo que no, pero a mi no me gustan las mentiras y que me den tantas vueltas para decirme si o no. 05/2 Hoy fue un día raro, por que me levante y me puse con la compu, chatié y chatié y conocí a muchos amigos y en especial a 2: Greta y Maria. Greta era una chica buena, me caía bien pero en un momento la conexión se cayó y no la pude ubicar mas. Maria es mas chica que yo pero igual a mi no me importa. Nos pasamos los e-mail y los teléfonos y nos propusimos encontrarnos en la plaza Moreno el Sábado, espero que acepte. 07/2 Hoy me entere que era el cumple de Natalin y que lo festejaba en su casa con amigos, pero a mi no me invito. Me llamo Maria y me dijo que la dejaron encontrarse conmigo en la plaza Moreno. La Tía me dijo que el viernes me voy a quedar a dormir a la casa de ella. Nadia se sigue haciendo la boluda y no me quiere contestar. 09/2 Hoy llame al tipo de los cd´s y le dije que me trajeran 2 CD´S mas y yo los voy a cagar por que siempre me mandaron lo compact rotos. Ahora estoy en lo de mi tía y vivir solo es re-lindo y con la Tía es re copado; me deja insultar, usar Internet y mirar tele hasta tarde, escuchar musica, etc. ¡¡ESTA RE-COPADO!! 11/2 Ayer estuve en el negocio de mi tía, esta bueno atender un negocio, no me encontré con Maria pero me hice un nuevo amigo: JESÚS. Hoy estuvo Nani, una amiga de mi vieja, con su hijo, Lautaro y estuve jugando con el con la PC. 30/9 Te volví a escribir por que te habia dejado, por que tuve la peor noticia del mundo, tengo una enfermedad muy grave, tengo Leucemia. Me la detectaron en un análisis de sangre, yo se que es una enfermedad mortal, pero los médicos me niegan y me dicen: no pasa nada. Mañana tengo que ir a una Quimioterapia. Tengo novia, pero cuando se entero que estaba enfermo me dejo, mis tíos se divorciaron, falleció mi abuela, te daras cuenta que mi vida es una mierda. 13/10 Sigo con mis terapias, ya casi no tengo pelo, se me cayo todo. Me siento muy deprimido, si no fuese por mis amigos Rosario, Damián y Matías ya hubiese cruzado de vereda. Esto ya no me lo banco mas. 26/10 Estoy en el Hospital internado, no se que me paso pero acá estoy con ganas de vivir. Tengo muchas ganas de salir, los médicos dicen que todo va a pasar, ojala!!!!!!! 13/11 Mañana me voy a Cuba a hacerme una transfusión de Medula, por fin este calvario termina, todo va a acabar. 25/12 Hola, no soy Martín, soy Marta, su mamá, tengo que contarte que Martín falleció a causa de su puta enfermedad, murió el 14/11, cuando iba camino a Cuba. Mucho valor tuve que tener para escribir en este diario, pero yo pienso que el hubiese querido esto, así que acá cierro este diario intimo de mi hijo Martín Nicolás Botteri, un chico que la vida decidió llevárselo mas temprano de lo deseado, pero yo pienso que Dios lo tiene en la gloria por que almas tan puras como la de él, serán los mas lindos Ángeles. Martín te debe haber querido mucho, diario intimo, para confiarte todo lo que te confió.